Mantén en orden tus chakras

Hace miles de años, los yoguis comenzaron a contemplar los cómos y porqués de la existencia humana. A través de mucho estudio, observación, meditación y contemplación crearon un mapa para que los seres humanos podamos conocernos y entendernos mejor.

Ellos revelaron que estamos compuestos por tres cuerpos: el físico, el astral y el causal. También segmentaron cinco capas llamadas koshas, que cubren el alma: la física, la energética, la mente inferior, la mente superior y la de bienaventuranza. La primera capa envuelve todo lo que compone la anatomía física, mientras que a las otras cuatro se les conoce como “anatomía sutil”.

Los chakras representan un vínculo entre la anatomía física y la sutil. Son ruedas o vórtices de energía. Existen siete principales chakras, los cuales están ubicados a lo largo de la columna vertebral. Asociado con cada chakra hay un cúmulo de plexos nerviosos y glándulas endocrinas. También hay estados emocionales y niveles de conciencia relacionados directamente con cada plexo.

Veamos ejemplos: cuando se rompe una relación se puede sentir falta de apetito o “se tranca el estómago”, o al contrario, se come desmedidamente. También se puede sentir dificultad al respirar porque “se nos partió el corazón”. Cuando no se está seguro de uno mismo o falta estabilidad, se puede reflejar en trastornos sexuales como impotencia o frigidez.

Asimismo, enojarse, fruncir el ceño, respirar corto y limitar la oxigenación al cerebro, evita ver con claridad el asunto en juego y lleva a tomar decisiones incorrectas. Cuando, por el contrario, un semblante calmado y contento y una respiración profunda, brindan claridad.

Otro ejemplo es cuando la postura corporal está derecha, ahí el estado de ánimo se refleja con más energía; en cambio, al encorvar el cuerpo, el estado de ánimo se asocia con depresión y desgano. Debido a que los cuerpos y las capas están interconectados, lo que ocurre de un lado tiene efecto en todo.

¿Cuáles son los siete chakras? Conócelos aquí 

El primero está en la base de la columna

Está asociado con el estado de supervivencia, seguridad y estabilidad, y se afecta por pensamientos de miedo. Está conectado con la sexualidad y la excitación sexual, y puede afectar tanto los órganos sexuales como las piernas.

Algunas recomendaciones: Repite el vocablo LAM visualizando el color rojo en la base de la columna. Busca fortalecer las piernas, caminar descalzo en tierra o bajo un árbol y contemplar o meditar sobre cómo soltar los miedos.

 El segundo está en la región del sacro

Está asociado con el estado de placer y de creatividad y se afecta por pensamientos de culpa. Está relacionado con dolores de espalda baja, problemas de caderas y trastornos de vejiga y de riñón. Cuando su energía está equilibrada, se tiene confianza en los demás y un contacto saludable con las emociones.

Algunas recomendaciones: Repite VAM visualizando el color naranja en la región del sacro, estira las caderas y la espalda baja. Haz abdominales, visita la playa o el río y contempla en liberar la culpa. Todo está en perfecto orden divino.

El tercero está en el plexo solar (región sobre el ombligo en la columna)

Está asociado con la fuerza de voluntad, se afecta por pensamientos de vergüenza y desilusiones. Está relacionado con el hígado, el páncreas, los procesos digestivos y la absorción de nutrientes. Cuando la energía de este chakra está equilibrada se siente respeto hacia uno mismo y hacia los demás. Hay energía extrovertida, de ánimo, relajada, espontánea.

Algunas recomendaciones: Repite RAM visualizando un sol en la región del ombligo, hacia la columna. Deja ir toda desilusión, acepta y ama todos los aspectos de quien eres, hasta los errores. Fortalece tu ser al ejercitarte, y haz la postura de yoga como la de la rueda, la del camello. Lleva una buena alimentación y toma sol. Para que este chakra esté en óptimo estado, los primeros dos deben estar equilibrados.

El cuarto está en la región del corazón

Se asocia con el amor incondicional y se ve afectado por dolor y sufrimiento. Relacionado con el corazón y los pulmones.

Algunas recomendaciones: Repite YAM visualizando el color verde en esta región. Contempla en dejar ir todo dolor, en soltar la tristeza y tus pérdidas. Cultiva amor incondicional hacia todos por igual. Sé amable, respetuoso, servicial. Haz ejercicios, y de yoga, las posturas de apertura de pecho. Practica la respiración larga, calmada y profunda.

El quinto está en la región del cuello

Está asociado con el sentido del oído, con las glándulas tiroides y paratiroides. También se relaciona con la comunicación verbal, las habilidades telepáticas y con canalizar información. Este chakra funciona en estado óptimo cuando vivimos con la verdad y, por lo tanto, se obstruye con la mentira.

Algunas recomendaciones: Repite HAM mientras visualizas el color azul cielo en esta región. Contempla tu verdadero ser y el camino hasta realizarlo. Vive el presente con dignidad e integridad. Haz cánticos devocionales y mantras. Practica la respiración del zumbido de abeja, y de yoga, las posturas de la vela, el arado y el pez.

El sexto está en el entrecejo, trazando una línea entre cien y cien

Está asociado con la intuición y las habilidades mentales como la clarividencia. Se relaciona con los ojos, el cerebro, la nariz, el sistema nervioso y la glándula pituitaria. Este se bloquea por la falsa creencia de separación y la falsa identificación con el ego.

Algunas recomendaciones: Repite el OM visualizando luz o el color índigo en esta región. Practica técnicas de respiración alterna, meditación frecuente, el silencio. Busca establecerte en los yamas (reglas morales) y estudiar los kleshas (aflicciones que perturban el equilibrio de la conciencia). Contempla soltar el orgullo, los dogmas y la manipulación.

El séptimo está en la coronilla

Está relacionado con el sistema nervioso, el cerebro y la glándula pineal. Se asocia con nuestra relación con la pura energía cósmica y divina.

Algunas recomendaciones: Repite OM visualizando luz o el color púrpura en esta región. Contempla una explosión de amor, de ese amor que no conoce separación. Medita regularmente, practica técnicas de respiración alterna, y si puedes, edúcate sobre cómo hacer posturas con el tope de la cabeza como base.

La idea es contemplar, practicar y experimentar lo aquí presentado para alcanzar un estado de paz y claridad con uno mismo, y así poder servir y compartir en armonía.

El autor es codirector del centro de yoga y masajes Sadhana Healing Arts.

Foto: IStock

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