Estrategias para mantener la línea mientras viajas

Visitar nuevos países y grandes ciudades, explorar montañas y senderos a cientos de millas de casa son de las experiencias más gratificantes de la vida y no hay nada como la gastronomía para conectar al visitante con la cultura, historia y ritmo de vida de un lugar. Sin embargo, para algunas personas aterrizar de vuelta a la realidad con algunas libras de más puede ser fuente de estrés o frustración.

Una experimentada viajera, la nutricionista Carla de la Torre ha desarrollado estrategias para mantener ese balance entre el disfrute de la vida y la buena alimentación.

Camina lo más posible

Muchos destinos turísticos se prestan para caminar y, entre visitar puntos de interés, tomar fotos y conversar con tus compañeros de viaje ni te das cuenta que has recorrido millas a pie.

“En los viajes uno camina mucho. Por lo menos yo busco caminar mucho y uso el medidor de pasos. De esa manera me aseguro exceder mis 10,000 pasos. Eso me ayuda a equiparar el expende energético que tal vez puedo tener aquí (en Puerto Rico) haciendo ejercicios. Tal vez no voy hacer mi ciclismo, tal vez no fui al gimnasio, pero caminé siete millas y por consiguiente el expende energético está ahí”, asegura la también fisióloga del ejercicio.

No viajes con hambre

Con hambre uno no piensa por lo que Carla siempre tiene encima meriendas saludables como nueces o frutos secos que utiliza para controlar el apetito entre comidas.

“Si estoy seis, siete horas sin comer, naturalmente cuando me siente en la mesa en un restaurante y me encuentre el pancito con el ajo y vea los aperitivos bien suculentos que están trayendo a las otras mesas, me van apetecer”, describe.

Recomienda además que, si almorzaste al mediodía y no vas a cenar hasta las 8:00 de la noche, lo mejor es comerse algo sustancial, como un sándwich, a eso de las 4:00 de la tarde para no estar “verde” más tarde en la noche.

Ordena con consciencia

Como a Carla le gusta acompañar la comida con una copa de vino o un cóctel, opta por cortes de carne magros y vegetales como plato principal, sustituyendo el carbohidrato por el alcohol. También advierte en contra de los aperitivos, ya que tienden a ser altos en calorías, especialmente si son fritos. “Lo primero que viene a la mesa es lo peor que puedes consumir”, advierte.

Por eso es importante hacer las meriendas durante el día, una vez llegaste a la mesa tú tienes el control y no tus ojos y tu estómago.

Deporte como eje del viaje

Viajar con el propósito de realizar un evento deportivo te da la oportunidad de conocer un sitio de otra perspectiva, sea desde el asiento de una bicicleta o corriendo en una maratón. Planificar un viaje alrededor de un evento también asegura que te estarás ejercitando y hasta puede abrirte la mente a destinos que nunca se te hubiesen ocurrido.

Al practicar ciclismo de largas distancias, Carla ha recorrido Puerto Rico en bicicleta, rodado de Barcelona hasta el país de Andorra en los Pirineos y el año pasado cruzó el desierto de Nevada en un equipo de relevo.

“Me encanta viajar y es maravilloso poder conocer ciudades montada en una bicicleta. Eso yo diría que es mi pasión”, confiesa.

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