Cuida la salud de tu vagina

Sabemos lo importante que es cuidar la salud de los órganos de nuestro cuerpo, desde el corazón, el estómago, hasta nuestros pulmones, pero muchas veces desatendemos la salud de uno muy importante, la vagina.

La vagina es un canal muscular cerrado que se extiende desde la vulva, la parte externa de la zona genital femenina, hasta el cuello del útero. En ocasiones, algunos elementos interno y externos internos de nuestro día a día pueden impactar negativamente nuestra vagina. ¡Y debemos evitar eso a toda costa! Es importante mantener este órgano saludable para que todo el sistema reproductor funcione perfectamente. Para lograrlo, sigue esta guía sencilla que te ayudará a lograr y mantener la buena salud de tu vagina. ¡Nos agradecerás luego!

Maneja tu estrés

El estrés afecta a nuestro cuerpo de maneras distintas, y entre esas puede impactar de manera negativa a tu vagina. Cuando estamos estresados ​​y experimentamos un crecimiento excesivo de bacterias dañinas u otros patógenos, es posible que notes más secreción de lo habitual, e incluso puede que tenga un olor más fuerte o una consistencia más espesa. A veces, esto se acompaña de picazón y sensación de sequedad dentro de la pared vaginal. El estrés, además, puede causar tensión que nos crea la sensación de cramps o calambres.

Vela tu pH

Nuestro cuerpo trabaja naturalmente para mantener un equilibrio de pH normal entre 6.2 y 7.6, pero ¿sabías que la vagina necesita un pH más bajo para defenderse de las bacterias dañinas, hongos y otros patógenos que dejan su huella en nuestra vagina? En esta área es mejor un nivel de pH mucho más ácido, entre 3.8 y 4.5 durante los años reproductivos de 15 a 49, y está más cerca de 4.5 antes de la pubertad y después de la menopausia. Por eso debemos evitar un nivel alto de pH vaginal, ya que crea el ambiente perfecto para que crezcan las bacterias nocivas. Para evitar alterar tu pH, sigue estas sugerencias: no deje tampones o copas menstruales demasiado tiempo, limpia suavemente el área después de tener relaciones sexuales y evita las duchas genitales.

Sigue una dieta saludable

Al igual que para el resto de nuestro cuerpo, la comida puede desempeñar un papel fundamental en el mantenimiento de la salud vaginal.  Añade probióticos a tu dieta, alimentos como el kimchi, el chucrut y el yogurt son famosos por proveer bacterias saludables al cuerpo, incluyendo la zona vaginal. Además, las grasas de origen vegetal como nueces, semillas como la chía, aceite de oliva y aguacates, ayudan a crear un gran equilibrio hormonal y también ayuda a regular los niveles de pH. Así que consume una dieta saludable para mantener tu vagina en la mejor condición.

No olvides el higiene

A pesar de su sistema de autolimpieza; es esencial limpiar regularmente y en profundidad la vagina. Evita limpiar en exceso o utilizar productos con fragancia o químicos fuertes para evitar irritar la piel sensible. El uso de jabones cargados de sustancias químicas nocivas como glicerol, perfumes y antisépticos puede afectar el equilibrio saludable de las bacterias en la vagina. En su lugar, use productos de higiene con niveles de pH bien equilibrados, ya que cantidades excesivas de jabón pueden causar infecciones. Opta por las duchas en lugar de los baños porque estos últimos pueden aumentar las posibilidades de una infección. Además, sigue la regla de pulgar, limpiando de adelante hacia atrás en el momento de asear el área y evitar infecciones urinarias.

Sé consciente con tu ropa interior

¿Sabías que las telas de tu ropa interior pueden afectar la salud de tu vagina? Elige piezas con telas más transpirables y que tengan propiedades que absorban la humedad, como el algodón, ya que esto promueve el crecimiento bacteriano en la vagina. Independientemente del tipo y estilo de ropa interior que prefieras, ¡asegúrate de cambiártela a diario! Y al momento de echarla a lavar, utiliza jabón hipo alergénico para prevenir cualquier tipo de irritación, picazón o reacciones alérgicas.

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