Armoniza tu energía con el reiki

Un diagnóstico de cáncer condujo a Ivis Fernández Rodríguez por los caminos de la terapia alternativa. Descubrió el reiki y su vida y sentido de bienestar cambiaron por completo.

La profesional del área de recursos humanos descubrió el reiki a través de la Master Reiki Mayra Rodríguez, su maestra en la disciplina, y con quien se inició como practicante.

“Siempre he pensado que todo llega en su momento. Una amiga me invitó a que fuera a tomar una sesión con Mayra. En aquel entonces no sabía lo que era el reiki, fui buscando una alternativa como paciente de cáncer tipo linfoma Non-Hodgkin. Cuando recibí mi primer tratamiento me sentí tan bien que seguí acudiendo. Un día Mayra me comunica que va a comenzar una serie de iniciaciones, que son como una  especie de sintonización con la energía universal; la maestra realiza esta iniciación acomodando los chacras”, o centros de energía en el cuerpo, “limpiando el canal central y permitiendo que la energía fluya dentro de ti”.

La iniciación es el paso para que una persona ofrezca la terapia de reiki.

Imposición de manos para canalizar la “energía universal”

Reiki se define como una práctica pseudocientífica –no basada en un método científico válido, sino en afirmaciones que no han podido ser verificadas–, complementaria y alternativa. Se trata de lograr el equilibrio del paciente a través de una imposición de manos por parte del practicante o terapeuta.

En el momento en que se imponen las manos, se canaliza una “energía vital universal”, tal y como define la práctica.

Según los practicantes de reiki, la armonización natural de la “energía vital universal” puede mejorar algunos síntomas de enfermedades y desequilibrios físicos, mentales y emocionales.

“Nosotros no trabajamos con nuestras propias energías, sino que canalizamos las energías del Universo. Eso es lo fantástico de esta terapia”. El reiki no es una religión, es una creencia. La terapia no sustituye un tratamiento médico.

Una seducción de por vida

“Cuando recibí mi iniciación, agarré una especie de ‘borrachera espiritual’ ”, narró Ivis a Buenavida. “Te sientes totalmente fuera de ti, en un espacio divino y sublime, quieres quedarte ahí, disfrutas sintiéndote conectada con el Universo. No tiene precio. Las personas que yo he iniciado han experimentado lo mismo”, afirmó.

Tal fue la seducción que el reiki ejerció en su vida, que continuó estudiando e iniciándose en otros niveles como el usui reiki y el karuna, “una especie de doctorado de reiki tradicional, mucho más potente, elevado y maravilloso”.

Más adelante, se formó en otras terapias complementarias como es la reflexología podal, –el estímulo de puntos sobre los pies, manos, nariz y orejas que podrían tener un efecto beneficioso en un órgano situado en algún lugar del cuerpo–, y la hipnosis.

Hoy en día, une todos los conocimientos adquiridos, para ayudar a otros a entrar “en un estado profundo de relajación en el cual logren trabajar con problemas dentro de su ser”. Ivis también se ha formado en consejería espiritual.

“El 75% de mi vida lo he dedicado a trabajar con la energía y con el ser interior para  explorar el mayor potencial de las personas. Si existen unos bloqueos queremos comenzar a disolverlos. Algunos traumas vienen incluso de una vida anterior, y tenemos que trabajar con ellos. Creo mucho en la medicina integral y en ser un apoyo y ayuda a la medicina convencional. Puedo dar testimonio por mi propia experiencia. Cuando tuve cáncer, combiné ambas terapias, la convencional y la alternativa, ya que cuando se adquiere una enfermedad tu cuerpo lo que te pide es que te detengas y comiences a observar lo que está pasando”.

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