Acaba con la sinusitis

Las estadísticas reflejan que la sinusitis es más común que afecciones crónicas como la diabetes o el asma. Los costos al sistema de salud para su tratamiento llegan a alcanzar cifras altamente significativas y se amplifican cuando se les añaden los indirectos como son las ausencias de los pacientes al trabajo o las escuelas.

La sinusitis se describe como la inflamación de la cavidad nasal y los senos paranasales ocasionada por una obstrucción del drenaje de estas cavidades, provocando acumulación de secreciones y posible infección.

Este proceso inflamatorio puede ocurrir de forma aguda cuando se manifiesta por un periodo menor a tres semanas o de forma crónica, sobrepasando las 12 semanas.

¿Qué síntomas y factores contribuyen a la sinusitis?

Los síntomas cardinales de sinusitis envuelven una combinación de obstrucción o congestión nasal, secreciones nasales de textura clara hasta amarillentas o verdosas, presión facial, dolor de cabeza mayormente en el área de la frente, disminución del olfato, tos, estornudos, mal aliento y fiebre.

Otros factores que pueden contribuir al desarrollo de esta afección son las alergias nasales, disfuncionamiento del sistema inmunológico, variantes en la anatomía de la cavidad nasal y los factores ambientales tales como los virus, bacterias, hongos, polvo o pólenes, entre otros.

El diagnóstico de sinusitis requiere de una evaluación médica, preferiblemente por un especialista, debido a la diversidad de síntomas y factores que pueden contribuir a esta.

Lee también: Minimiza las alergias causadas por mascotas

La diagnosis es mayormente basada en la descripción de los síntomas y el examen físico del paciente, que podría incluir el procedimiento de una endoscopia nasal para evaluar la estructura interna de la cavidad nasal.

Este procedimiento se realiza en la oficina médica con anestesia tópica y causa muy poca molestia al paciente. En algunos casos se requieren estudios radiológicos como un CT scan de la cavidad nasal.

No obstante, es importante diferenciar entre sinusitis y rinitis o catarro, ya que el tratamiento varía. En la mayoría de los casos, los síntomas de sinusitis se resuelven con tratamiento médico.

Este manejo inicial envuelve una combinación de antibióticos, descongestionantes intranasales u orales, irrigaciones intranasales con agua salina y medicamentos para la tos y el dolor.

En los casos que haya recurrencia de los síntomas o se convierta en una afección crónica, se pueden administrar medicamentos de mantenimiento como los esteroides intranasales o antialérgicos. Además, se recomienda al paciente la evaluación especializada por un otorrinolaringólogo, preferiblemente subespecialista en tratamiento de estas enfermedades conocido como “rinólogo”.

En casos en que el tratamiento médico no resulte efectivo o en casos complicados, el paciente puede requerir una cirugía para abrir los drenajes de los senos paranasales. Es un procedimiento ambulatorio mínimamente invasivo en el cual se utilizan endoscopios de fibra óptica a través de los orificios nasales sin necesidad de incisiones en la cara.

Esta técnica brinda la ventaja de poder preservar las estructuras y el tejido nasal de una manera funcional, mejorando el drenaje natural de los senos paranasales. A su vez, el nivel de molestia es mínimo para el paciente y con un alto grado de satisfacción, lo que la convierte en la opción quirúrgica más efectiva para la sinusitis crónica. Es de suma importancia que al paciente se le brinde un seguimiento posoperatorio diligente.

El autor es especialista en otorrinolaringología con una subespecialidad en rinología y cirugía endoscópica de base de cráneo. Para mayor información, puedes llamar al (787) 833-1113 o comunicarte a través de sinusdoctorpr@gmail.com.

Foto: IStock

No Comments Yet

Leave a Reply