Abre tu corazón conscientemente en esta Navidad

El cáncer es una enfermedad que toca a nuestra puerta cuando en ocasiones no lo esperamos y depende del paciente y el cuidador cómo la van a manejar. Sin embargo, según el Registro Central de Cáncer de Puerto Rico, actualmente contamos con más de 60,000 sobrevivientes y sigue en alzada dicha cifra. Los esfuerzos y campañas de educación han sido exitosos y nos movemos hacia más nuevos proyectos que impacten nuestras familias y comunidades. Ya nos encontramos en Navidad y es por eso que el propósito de este artículo lleno de consejos extraordinarios para nuestros pacientes, sobrevivientes de cáncer y cuidadores es ser inclusivos en esta temporada navideña. Es una época que en ocasiones suele ser de muchas emociones encontradas ya que recordamos todo lo vivido en un año, las cosas buenas y no tan buenas. Las que llamamos las “no tan buenas”, son las que sabemos que los pacientes de cáncer les llaman “pruebas de vida”. Sin embargo, hoy exhorto a todos los pacientes, sobrevivientes y cuidadores a que mediten y consideren estos consejos para que los puedan incorporar a su estilo de vida y comenzar el 2019 con más fuerza.

Calidad de vidaNos referimos a las esferas que definen al paciente (espiritual, social y física) y cómo se siente ese paciente ante el evento que le ha tocado enfrentar. Lo que más puede empeorar a un paciente de cáncer es no sentirse querido. Ellos desean sentirse especiales y no como una carga para la familia.

No minimizar la enfermedad Hay que actuar y entender lo que ocurre en el entorno familiar. En ocasiones, la familia o el paciente bloquea su diagnóstico por miedo o inseguridad. Sin embargo, debemos llevar a cabo la siguiente práctica: las navidades y fiestas se ajustarán al paciente y no el paciente a las navidades. De poder hacer esto posible, el paciente no se sentirá incómodo ni como una carga para el resto de los miembros de la familia.

La enfermedad no es tu centro No se sugiere que el paciente deba aferrarse a su enfermedad. Se aconseja que pueda entender las limitaciones y cómo se trabajarán con ellas en apoyo de la familia y amigos. La enfermedad no es lo más importante, son los momentos en los que tu familia la entienda y pueda diseñar un plan de contingencia y logística para movilizar a los más allegados al paciente.

No te culpes de tu diagnóstico En ocasiones, los pacientes suelen comparar su vida antes del cáncer y después. Esto no está mal porque entienden su realidad y los ajustes que han debido hacer por su enfermedad. No obstante, es importante que no se enfoquen en las limitaciones que esta enfermedad ha traído, ya que esto es pasajero. Deben ser indulgentes con ustedes mismos.

Flexibiliza tus días de tratamiento – Los efectos secundarios pueden afectar los días de estar en familia. Habla con tu oncólogo para hacer esos pequeños ajustes de ser posible. Esto dependerá del tipo de cáncer, el tratamiento y el progreso del paciente. Con esta opción, no estamos deteniendo el tratamiento, solo se están ajustando los días con los de las festividades.

Autocuidado consciente Da las gracias por las mañanas, por las bendiciones de lo que tenemos presente en nuestras vidas y por las que no tenemos. En esta práctica podemos incorporar varias tareas y actividades que los hagan sentir distraídos, tales como escribir un diario, realizar visitas cortas o interactuar con otras personas. Así sea una práctica sencilla, es importante que des el primer paso.

Para dar, tenemos que estar llenos De lo que se trata es que primero te llenes de cariño y comprensión. Después, cuando lo sientas de forma natural, comparte lo que llevas dentro. Cuando nos cuidamos a nosotros mismos y nuestro bienestar, estamos también cuidando el de los demás. En ocasiones, se observa el hermoso ejemplo en que el paciente se vuelve mentor y guía para otros que están siendo recién diagnosticados y se incorporan a grupos de apoyo.

Recuperando nuestra esencia Nos sentimos muchas veces vacíos porque estamos desconectados con lo que realmente somos, que es nuestra esencia, nuestras elecciones y decisiones. Debemos sacar un tiempo para evaluar quiénes somos y hasta dónde hemos trascendido en nuestro plano espiritual.

Transformación Si en este momento sentimos soledad, podemos “transformarnos” y hacernos más conscientes de lo que necesitamos o de lo que hace falta en nuestras vidas. La transformación va de la mano con la acción, seamos “más proactivos”. Elige hacerlo desde la creatividad, proponte algo que te ilusione hacer, metas que no se hayan cumplido. Analiza cómo y quiénes te pudieran ayudar a realizarlas. De esta manera, lo que te dé tristeza se transformará en crecimiento y consciencia.

Eres tú quien te conoce más profundamente Considera empezar a ser el protagonista y artista de tu vida y llenar el lienzo de los colores que ansía tu alma, respetándote y escuchándote con cariño y sin juzgarte. Nadie mejor que tú conoce tu historia y tu sentir respecto a las situaciones que te han tocado vivir.

Es posible disfrutar la Navidad a pesar del cáncer. Tener un diagnóstico de cáncer significa que hay que trabajarlo, educarse en la afección, pero enfrentarla con firmeza y sin miedo. No sean duros con ustedes mismos, no se juzguen. Todos tenemos nuestros días, pero podemos partir con nuevos pasos y patrones para incorporar en nuestra vida. Compartan este artículo con todos los pacientes que conozcan y sus respectivos familiares. Feliz Navidad y que la misericordia de Jesús los acompañe siempre. De tener dudas o comentarios los pueden referir a: dra.maricellysantiago@gmail.com.

La autora es académica, investigadora en Ciencias Biomédicas con especialización en Oncología, directora de proyectos de alcance comunitario y miembro ejecutivo del Institutional Review Board (IRB) del Hospital del Centro Comprensivo de Cáncer de Puerto Rico.

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