Mantén la tradición, une a la familia

¡Llegaron las Navidades! En esta temporada del año se agudizan nuestros sentidos, pensamientos, sentimientos y comportamientos.

La navideña es una época de reflexión, desarrollo de nuevas metas y revisión de estas, recuerdos, alegrías y tristezas, encuentros y tradiciones. Estas últimas están relacionadas con las costumbres y manifestaciones que transmite cada sociedad, las cuales perduran por su importancia y valor auténtico. Se espera que las tradiciones de cada cultura trasciendan generaciones con el único fin de establecer un legado cultural. Heredamos las tradiciones, las cuales van formando parte de nuestra identidad. Algunos ejemplos de nuestras tradiciones navideñas son las parrandas, intercambio de regalos, comida y postres, rituales de despedida de año, decoración, fiesta de Reyes, cena de nochebuena y octavitas, entre otros.

Concepto diversificado

La Navidad es la época predilecta para establecer encuentros familiares. El concepto de familia y de celebración, en estas fechas, cobra una importancia especial en nuestras vidas. Hoy en día, el concepto de familia tradicional, compuesto por mamá, papá e hijos, se ha diversificado. Algunas personas incluyen como miembros a sus amistades y hasta a sus mascotas. Sea cual sea el significado que le demos a esa maravillosa palabra, es importante mantener las tradiciones navideñas con el fin último de unificar a la familia.

Vivimos en un mundo acelerado en el que nos dedicamos a producir para generar resultados inmediatos e individuales. Cada miembro de la familia tiene distintos roles, horarios y obligaciones que cumplir a lo largo del día. Sin embargo, es imprescindible detenerse, conversar y compartir. Es necesario dar prioridad también a los espacios familiares ya que se pudieran trastocar nuestras tradiciones navideñas. Inconscientemente, nos convertimos en víctimas del consumismo comprando desenfrenadamente objetos que, al final, no tendrán tanto valor como lo tendrá la unidad familiar y el compartir nuestras tradiciones. No podemos permitir que se pierdan.

Por ejemplo, no se trata de que un miembro de la familia compre el árbol de Navidad a última hora y lo decore a toda prisa como si fuera una diligencia más. Se trata de hacer estas actividades en conjunto, en las cuales cada miembro de la familia sea partícipe y, si es posible, se pudieran preservar esas memorias a través de una imagen que perdurará para siempre. Son las simplezas de la vida, a través de esas tradiciones, las que tendrán un mayor significado.

Celebraciones diferentes

Es importante destacar que no todas las familias puertorriqueñas celebran la Navidad de la misma manera. Eso depende de las tradiciones que hayan aprendido y vivido a través de generaciones anteriores. Ahora bien, debido al éxodo masivo que nos ha tocado vivir, muchas personas tienen familiares fuera del país. Sin embargo, gracias a la tecnología, se pueden hacer encuentros planificados y tener un espacio para conversar, verse en vivo, presenciar videos, fotos y hasta enviarse obsequios por correo. En estos casos, es responsabilidad de todos fomentar y preservar las tradiciones navideñas sin importar el lugar donde vivamos.

Sentido de pertenencia   

Para que haya sentido de pertenencia es necesario brindar amor genuino, tiempo y saber escuchar.  Solo así podremos seguir transmitiendo las tradiciones a nuevas generaciones.  Los invito a reflexionar en esta época tan especial y a siempre estimar los momentos que nos unifican como familia. Hagamos un esfuerzo genuino por salirnos de nuestra rutina y valorar las tradiciones navideñas en familia. ¡Feliz Navidad!

La autora es psicóloga clínica. Si deseas más información, llama al (787) 370-2949.

Foto: iStock

No Comments Yet

Leave a Reply