¿Cuál es la mejor dieta para mi afección de artritis reumatoide?

Esta es una de las preguntas que los pacientes me hacen día a día. Ciertamente cada paciente es un mundo. Por eso, mis recomendaciones al respecto son bien individuales. Como paciente quizá puedas identificar alimentos que te empeoran tu afección. Mantente alerta a las señales que tu cuerpo envía, “el cuerpo habla y te deja saber cuando algo no es bueno para ti”; ya sea que te caiga mal el alimento, te de alergias, te infle el abdomen o simplemente te empeore la artritis. Usualmente recomiendo a mis pacientes que, si algún alimento en particular “te activa” la enfermedad, debes evitarlos.

Recientemente compartía con la familia y surgió el tema de la alimentación. Hablábamos de que estábamos lidiando con enfermedades viejas que llevan siglos de existencia, pero es nuestro estilo de vida, nuestro tipo de alimentación lo que nos está causando grandes problemas. Nuestros abuelos y sus abuelos supuestamente vivían en condiciones de pobreza. Sin embargo, estaban mejor alimentados que nosotros hoy en día. Esta “generación de gente pobre” consumía lo que producía la tierra; no preservantes, no había mucho pan ni alimentos procesados. Durante la época de nuestros abuelos, estas enfermedades que están de moda, como me dijo un paciente (Alzheimer, artritis reumatoide, trastornos autoinmunes, etc.), no eran tan comunes. Es nuestra dieta rica en azúcares, harinas refinadas, alimentos ricos en preservantes, entre otras cosas, lo que nos está matando.

Y tengo que aceptar que aún con el conocimiento, he sido irresponsable conmigo misma y con mi salud, y es que romper con esta adicción a los hidratos de carbono y azúcares refinados no es fácil. Hay que trabajar duro y tener fuerza de voluntad. Si bien es cierto que ya está desencadenada la cascada de inflamación inducida por los alimentos, podemos disminuir el efecto de esta mejorando nuestra alimentación. Al cambiar nuestros hábitos alimenticios evitamos perpetuar el proceso de inflamación.

Alimentos buenos para la artritis reumatoide (AR):

  • Salmón
  • Trusas
  • Atún
  • Almendras
  • Productos de soya
  • Aceite de linaza
  • Frutas
  • Vegetales

Si tienes diagnóstico de AR lo más apropiado es que tengas una alimentación y un estilo de vida saludables. Trata de comer lo más saludable posible. Evita los excesos y las grasas saturadas, pues algunos estudios demuestran que estas empeoran la inflamación.

Las grasas saturadas aumentan las sustancias proinflamatorias llamadas prostaglandinas. Estas causan inflamación que se perpetúa y contribuye a la destrucción de las articulaciones de un paciente con AR.

Alimentos perjudiciales para artritis reumatoide:

  • Tocineta
  • Tocino
  • Mantequilla
  • Cremas
  • Carnes

Los ácidos grasos Omega-6 se encuentran en los aceites vegetales que contienen ácido linoleico. Consumir cantidades excesivas de ácidos grasos Omega-6 puede promover inflamación y empeorar la AR. Sin embargo, el Omega-3 puede suprimir la inflamación, por lo tanto, si aumentas la proporción de este comparado al Omega-6, puede resultar en beneficio para tu salud y contribuir o disminuir el proceso de inflamación de AR. Estudios en humanos han demostrado que el Omega-3 baja la inflamación, por lo tanto, mejora la AR. Si consumes el suplemento, debes darle tiempo a que pueda tener un efecto beneficioso. A algunos pacientes que toman estos suplementos les puede tomar de semanas a meses el notar alguna mejoría en los síntomas.

Una dieta rica en frutas, vegetales, fitonutrientes y bioflavonoides, ayuda a bajar los procesos de inflamación. En países como Grecia e Italia, cuya dieta es más rica en frutas, vegetales, aceite de oliva y pescados ricos en Omega-3, la AR es menos común. De aquí parte la recomendación de consumir una dieta mediterránea, la cual tiene más vegetales, frutas y productos ricos en Omega-3.

El gluten (pan, pasta, arroz, pizza, galletas, dulces) es una proteína compleja que se encuentra principalmente en el trigo, pero también está presente en otros productos como la cebada y el centeno. Esta proteína ha sido considerada como agente ofensor para los procesos inflamatorios, ya que estimula la liberación de sustancias que promueven estos procesos. Los pacientes que disminuyen el consumo de gluten y alimentos ricos en trigo experimentan una mejoría en los síntomas. Los productos lácteos pueden causar intolerancia en personas que no pueden digerir el azúcar de la leche.

El consumo excesivo de azúcar blanca y morena y jarabe de maíz puede aumentar la acidez del cuerpo. Hay quienes han postulado que la acidez en el cuerpo propicia los procesos de inflamación. Se recomienda el uso de alternativas naturales como Stevia, néctar de agave, jugo de fruta concentrada y la miel.

Las verduras solanáceas como tomate, pimientos y papas aumentan la respuesta inflamatoria. Aunque no hay estudios clínicos, muchos pacientes notan que estos productos empeoran su cuadro clínico.

Por último y no menos importante, si estás sobrepeso, lo ideal es que bajes de peso. Esto se traducirá en una sensación de bienestar general y en menos riesgo de contraer diabetes y enfermedades cardíacas. Al bajar de peso también aliviarás la carga y el daño a las articulaciones como las rodillas, las caderas y los pies.

Una dieta saludable baja en grasa, rica en frutas y vegetales, y suplementada con Omega-3, puede ayudarte a bajar la inflamación causada por tu afección. Si tienes menos inflamación, te sentirás mejor.

La autora es reumatóloga, conferenciante e investigadora, con práctica privada en Caguas. El artículo es un extracto de su libro Una nueva vida con artritis reumatoide. (787) 414-8465 y (787) 554-8465

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