Medicamentos, dependencia y opciones de tratamiento

Los opioides son medicamentos que se utilizan para aliviar el dolor. Reducen la intensidad de las señales de dolor que llegan al cerebro y afectan las áreas del cerebro que controlan las emociones, lo que disminuye los efectos de un estímulo doloroso.

De acuerdo al National Institute on Drug Abuse de los Estados Unidos (NIDA, por sus siglas en inglés) (2012), una persona desarrolla dependencia física debido a las adaptaciones normales del cuerpo a la exposición repetida a una droga; no es lo mismo que la adicción. La adicción, que puede incluir la dependencia física, se distingue por la búsqueda y el consumo compulsivo de la droga a pesar de las consecuencias que en ocasiones pueden ser devastadoras.

En cambio, cuando una persona es físicamente dependiente de un medicamento, experimentará síntomas de abstinencia cuando reduce o detiene abruptamente el consumo del fármaco. Estos síntomas pueden ser leves o graves (dependiendo del fármaco) y, por lo general, se pueden controlar médicamente o evitar reduciendo el consumo de la droga lentamente.

Abuso de medicamentos

El abuso de medicamentos con receta puede referirse tanto al uso de un medicamento sin la receta médica correspondiente, como a utilizarlo de una manera distinta a la prescrita, o para lograr la experiencia o los sentimientos que provoca. De acuerdo al quiropráctico Oscar Otero, precisamente el NIDA realizó un estudio en el que encontró que una de cada tres personas en Estados Unidos consume opioides y “hay 1.9 millones de personas que buscando alivio a sus dolores, se consideran adictas a estos medicamentos. Se encontró que 115 personas mueren al día por el uso de opioides. Cada 25 minutos nace un niño adicto a esta droga por madres que usaron algunos de estos medicamentos durante su embarazo”, sostuvo el médico.

La dependencia a un medicamento suele estar acompañada de la tolerancia o necesidad de tomar dosis cada vez más altas en un intento de obtener el mismo efecto. Cuando se produce la tolerancia, el médico debe evaluar si un paciente está desarrollando un problema con la droga o si tiene una necesidad médica real de dosis más altas para controlar sus síntomas. Por esta razón, los médicos deben estar alertas y atentos a los síntomas y al nivel de funcionamiento de sus pacientes para darles el tratamiento adecuado. “El paciente no se da cuenta de que está creando una dependencia al uso del medicamento que eventualmente lo puede convertir en un adicto”.

Tratamiento sin efectos secundarios

Por otro lado, un estudio de 2018, publicado en el Journal of Alternative Medicine, reveló que cuando la persona recibe cuidado quiropráctico versus el medicamento, el 94 % de los pacientes sintieron un 30 % de alivio del dolor de espalda solamente en cuatro semanas de cuidado quiropráctico, sin tener que recurrir al medicamento. Por esta razón, señaló Otero, en algunos estados como Virginia y Michigan, se ha determinado, por ley, que haya control sobre los opioides. “Si la persona presenta algún dolor, el médico debe recomendarle algún tipo de medicina alternativa, como la quiropráctica, la acupuntura, etc. Lo que se busca es utilizar este tipo de medicina antes de darle el medicamento, porque se ha visto el efecto positivo de estas terapias sin el efecto secundario, afirmó.

Foto: Pexels

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