VPH que también afecta a los hombres

El virus de papiloma humano (VPH) es la infección de transmisión sexual más común. Se puede transmitir de una persona a otra mediante las relaciones sexuales vaginales, anales u orales o mediante contacto directo, piel con piel, durante relaciones sexuales. Casi todas las personas sexualmente activas se infectarán con este virus en algún momento de su vida.

Habitualmente se contrae al tener relaciones sexuales con una persona infectada con VPH, aun cuando esta no presente signos o síntomas de la infección. Afortunadamente, la mayoría de las personas con infecciones por el VPH se curan espontáneamente, sin siquiera saber que lo tuvieron y sin que les cause ningún problema de salud. Sin embargo, en algunos casos, la infección puede ser persistente y puede llegar a cáncer sin mostrar signos o síntomas hasta años luego de haber ocurrido el contagio.

El VPH puede causar verrugas genitales y ciertos tipos de cáncer). Las verrugas genitales (llamadas también condilomas acuminados), aparecen como pequeños crecimientos en el área anogenital, el bajo vientre o la entrepierna, en la boca o la garganta. Aunque la mayoría tiene forma de coliflor, pueden ser planas y a veces pigmentadas. En general, mientras más saludable está el sistema inmune, menor será el riesgo de tener un cuadro más severo.

El riesgo que una infección de VPH provoque cáncer del pene, del ano o de la orofaringe es bajo. Este riesgo depende, entre otros factores, del tipo de VPH que nos infecta. Ciertos tipos, como el 16 o el 18, tienen un riesgo más alto de persistir y provocar precánceres o cánceres del área anogenital o la orofaringe.

El 90% de las infecciones genitales que producen condilomas en ambos sexos son causados por los tipos 6 y 11, que no se asocian a provocar cáncer. Los tipos más peligrosos, como el 16 y 18, entre otros, podrían presentar lesiones pigmentadas llamadas papulosis bowenoide, que representan un precáncer pero más comúnmente no producen síntomas detectables, al menos a simple vista.

No hay manera de predecir con certeza quienes están más a riesgo de desarrollar cáncer, pero los hombres que tienen sexo anal receptivo tienen un mayor riesgo de cáncer de ano. Los hombres con su sistema inmune comprometido tienen mayor riesgo de problemas de salud con el VPH. No existe una prueba de sangre para diagnosticar la infección. Generalmente el diagnóstico se establece mediante el examen clínico o en ocasiones por biopsia cuando hay alguna duda. En algunos casos, se hacen la prueba de Papanicolau anal para los hombres cuando se estima un mayor riesgo de cáncer de ano.

Es importante distinguir la infección del VPH de una variante anatómica normal que algunos hombres presentan como pequeñas bolitas simétricas en la base del glande. A estas se les llama pápulas perladas del pene y no tienen relación con el VPH ni son contagiosas.

El tratamiento de las lesiones visibles del VPH incluyen diversos tratamientos destructivos hechos por el profesional de la salud, así como medicamentos tópicos recetados que el paciente lleva a cabo en su hogar, bajo supervisión periódica del médico. Ningún método resulta totalmente exitoso pues Las lesiones pueden reaparecer meses o años luego de tratamiento. El virus se puede transmitirse a pesar de no haber manifestaciones clínicas.

Reducir el número de parejas sexuales, así como el uso correcto de profilácticos, puede disminuir el riesgo de contagio pero no lo elimina totalmente, ya que las verrugas genitales pueden ocurrir en áreas no protegidas por un condón. La manera más eficaz de evitar el VPH en los varones más jóvenes es recibir la única vacuna aprobada para hombres, llamada Gardasil-9®. Dicha vacuna, que también se administra a las mujeres, protege contra nueve de los tipos más comunes del VPH, incluidos los más frecuentes que causan verrugas además de varios de los que pueden causar cáncer. La vacuna, que consta de dos o tres dosis, dependiendo de la edad del paciente, se administra usualmente al varón entre los 9-26 años.

Si tienes dudas o te has notado cualquier verruga o crecimiento en el área anogenital o tu garganta, consulta a su proveedor de cuidado médico con prontitud. Recuerda que todo problema manejado a tiempo, tiene mejor desenlace.

El autor de este escrito es dermatólogo, diplomado del American Board of Dermatology, con práctica privada en San Juan. Para más información: www.rodriguezvallecillo.com, www.saludmujerlatina.org y www.cdc.gov.

Foto: IStock

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