Demencias: no todas son alzhéimer

Aunque la enfermedad de Alzheimer puede causar demencia en el 60 por ciento de los casos –razón por la cual cuando se habla de demencia, las personas tienden a pensar en esta enfermedad–, no es el único tipo de demencia. De acuerdo al psiquiatra y geriatra José Antonio Franceschini Carlo, la enfermedad de Alzheimer tiene que ver con cambios que ocurren en el cerebro.

“Se diagnostica por descartar si es reversible. Cerca de 70 afecciones o medicamentos pueden causar síntomas parecidos a la demencia. Si hay evidencia de pequeños derrames en los estudios radiológicos, podría ser demencia vascular”.

Así las cosas, el 40 por ciento restante de los casos se distribuye en otros tipos de demencia. De acuerdo al psiquiatra y geriatra, estos son:

Demencia senil: es cualquier persona que haya perdido facultades cognoscitivas, tiene cambios de personalidad y dificultades para realizar sus actividades cotidianas. Si es un deterioro progresivo gradual, lo típico es que sea enfermedad de Alzheimer.

Demencia vascular: suele ser producto de alta presión, diabetes o ambas. La diferencia entre alzhéimer y la demencia vascular es que la segunda es por bajones agudos o de repente y se mantiene estable hasta que la persona tiene otro pequeño derrame.

Lewy body: es otro tipo de patología en el cerebro. Su principal característica es que la persona tiene alucinaciones visuales. Los pacientes de alzhéimer y de demencia vascular rara vez alucinan. Los que padecen de este tipo de demencia también tienen la rigidez parecida al mal de Parkinson.

Demencia de Parkinson: aproximadamente un 30 por ciento de los casos de párkinson desarrolla demencia. Es gradual, como el alzhéimer, y es como consecuencia de la enfermedad de Parkinson, con todos los síntomas de la enfermedad.

Demencia por HIV: con el progreso que ha ocurrido en el tratamiento del HIV no se ve mucho. Es producto de la infección en el cerebro.

Demencia de Jakob Creutzfeldt: se relaciona con la proteína prion y produce muchos problemas de movimiento. Aunque el párkinson es un trastorno del movimiento, en esta demencia los movimientos son diferentes. Es una demencia que ocurre en raras ocasiones.

Demencia por alcohol: es causada por la intoxicación frecuente con alcohol, que va dañando neuronas. Atendida a tiempo puede ser reversible.

Demencia pugilística: le da a los boxeadores o a personas que reciben muchos golpes -concusiones- en la cabeza. Se está reconociendo en los jugadores de fútbol americano.

Normal pressure hydrocephalus: el cerebro tiene líquido cefalorraquídeo que se mueve a través de unas válvulas que pasan del cerebro a la espina dorsal y así circula. Cuando una de esas válvulas se obstruye, crea lo que se llama hidrocefalia del cerebro, que causa que el líquido se acumule en los ventrículos y produce presión en el cerebro, ocasionando pérdida de memoria. Esta se distingue porque la persona desarrolla una ataxia, que es una forma de caminar bien amplia y tiene incontinencia urinaria bien temprano. Los pacientes con demencia senil, por ejemplo, se tardan en tener incontinencia.

Otras enfermedades degenerativas del cerebro (Amyotrophic lateral sclerosis, Multiple sclerosis) o cualquier tumor en el cerebro pueden causar demencia. Así también muchas enfermedades, pero si se identifican y tratan a tiempo pueden ser reversibles. Algunos ejemplos son el hipotiroidismo, la deficiencia de vitaminas B-12, B-1 y ácido fólico y las anemias severas (por falta de oxigenación).

Asimismo, Franceschini Carlo aclaró que aunque suele pensarse que el alzhéimer es genético, no lo es. “Eso no es cierto. Puede haber un por ciento bien bajo, pero es un tipo de demencia en particular que empieza temprano, antes de los 60 años, que se llama pre-senile dementia, que podría ser hereditaria”, advirtió. La enfermedad de Alzheimer puede correr en familia; si tienes un familiar con la enfermedad hay más probabilidad de padecerla, pero no es hereditaria como otras enfermedades, recalcó.

En cuanto a la prevención, el psiquiatra recomendó:

  • Actividades como aprender a tocar un instrumento musical, idioma, cocinar sin leer la receta, etc.
  • Hacer ejercicios aeróbicos 3 a 5 veces por semana, por lo menos 20 minutos.
  • Hacer meditación.

“Hay buenos estudios que demuestran que estas tres actividades (aprendizaje, ejercicios aeróbicos y meditación) aumentan la conexión celular, que es neuroplasticidad. Aumenta la neurogénesis, que es la producción de células neuronas nuevas, producto de células madres, y estas se tienen que conectar para mantenerse vivas. Muchas se van a conectar al hipocampo, que es donde se almacenan las memorias”.

Finalmente, Franceschini Carlo subrayó que “siempre es importante detectarla lo más pronto posible para poder revertirla y en caso de que no sea posible, retrasar su progreso”.

Foto: IStock

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