[VIDEO Y FOTOS] Juan Ríos: El poder de la vocación y una vida activa

Hay personas que conocen su propósito en la vida desde temprana edad y no tienen más remedio que dedicarse a esa vocación. En el caso de Juan Ríos, ser maestro de tenis fue lo más natural del mundo. Y a sus 80 años de edad, todavía lo encuentran casi a diario en las canchas, dándole clases a niños y jóvenes, formando futuros profesionales en este desafiante deporte o dando clínicas a personas ya mayores que lo practican por placer. Su norte es compartir su deporte con quien le interese aprenderlo.

Antes de ejercer como maestro, Juan Ríos fue campeón de tenis. En el 1962 trajo a Puerto Rico la primera medalla de oro de unos Juegos Centroamericanos y del Caribe en el deporte del tenis, en la categoría de dobles mixtos junto a la tenista Cindy Colbert. También representó a la isla en los Juegos Panamericanos en el 1963. Expresa que esa experiencia en torneos internacionales es clave en la formación de un buen maestro de tenis.

Desde los 19 años de edad da clases y ha sido maestro y director de tenis de varios clubes y hoteles en Puerto Rico, la República Dominicana y Estados Unidos. Cientos de niños y jóvenes se han desarrollado como jugadores bajo su tutela, incluyendo futuros profesionales y miembros del Salón de la Fama del Tenis de Puerto Rico, como Francis González, Miguel Nido, Pedro González, Crissy González, Ernie Fernández y Marimer Olazagasti. También enseñó a futuros atletas olímpicos como Gigi Fernández y su propio hijo, Juan Oscar.

Sin embargo, Juan Ríos considera su mayor logro profesional el haber ayudado a niños desventajados en la República Dominicana a conocer el deporte del tenis. Durante siete años, desde el 1977, fue director de tenis del Hotel Casa de Campo, en La Romana. Empleaba a niños y jóvenes de las comunidades aledañas como boleros (recogiendo bolas), el mismo trabajo que él tuvo cuando niño en el club de tenis de Río Piedras.

Durante su niñez, la familia de Juan Ríos no tenía dinero para comprarle raquetas, así que él las construía a machetazos de pedazos de tabla y con cuerdas viejas. De ese humilde principio salió un futuro miembro del Salón de la Fama del Tenis y dirigente nacional, tanto para República Dominicana como para Puerto Rico, que llevó a sus equipos a torneos de calibre internacional. Y entre sus alumnos dominicanos a quienes les daba clases de tenis en su tiempo libre estaban futuros tenistas profesionales y maestros de tenis como Joelle Schad, Madeline Sánchez, Isidro Martínez, Rodolfo y Adolfo Nuñez, Alejandro y Leo Porcella, entre otros.

Foto: Juan José Rodríguez / LMH

“No es solamente aprender a jugar tenis, sino que además uno aprovecha la oportunidad de que se conviertan en personas con futuro en la vida y de bien para la sociedad”, asegura el maestro, décadas más tarde, desde una cancha en Río Piedras, donde jóvenes estudiantes esperan su turno para aprender a jugar tenis de excelencia.

Luego de 60 años ejerciendo como maestro de tenis, y una vida llena de experiencias singulares y algunas decepciones, su pasión por el deporte no se amortigua. Actualmente tiene estudiantes que viajan desde Fajardo, Aibonito, Cayey y Caguas para coger clases en Río Piedras. Entrena a los hijos y hasta los nietos de exalumnos, en ocasiones dándoles clases a diferentes generaciones de una misma familia, incluyendo la suya.

Los hijos varones de Juan Ríos siguieron el ejemplo de su padre y se dedicaron al deporte, su hijo mayor siendo tenista profesional y ahora maestro de tenis en Nueva York, mientras que su hijo menor, Alberto Andrés fue golfista y es el actual gerente general de Bahía Beach Resort & Golf Club. En cuanto a sus nietos, es una tradición en la familia que entrenen con su abuelo, según revela Adriana Posada de 14 años, hija de Ingrid Marie, hermana de Juan Oscar y Alberto Andrés. Por su lado, la única hija de Juan Ríos aplicó su habilidad atlética al ballet.

Para Juan Ríos lo que más lo llena es estar rodeado de esa juventud. A su edad su mente está clara y se mantiene saludable gracias a una vida activa, dedicada a su pasión y haciendo una diferencia en la vida de estos jóvenes.

A la pregunta, ¿cómo uno llega a los 80 años y todavía puede jugar tenis?, contesta: “El deseo y la mentalidad. Actualmente no estoy jugando, pero sí estoy enseñando y estoy en la cancha todo el tiempo”, afirma.

“Que tenga ese deseo, ese interés con la juventud y eso le va a ayudar a mantenerse”, recomienda.

Fotos y video: Juan José Rodríguez / LMH

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