Prosopagnosia: la incapacidad de reconocer rostros

Despertamos, abrimos los ojos y somos capaces de disfrutar todo lo que observamos a nuestro alrededor. Pero, ¿qué pasaría si no fuéramos capaces de distinguir las expresiones faciales de otras personas?

Más aún, ¿cómo nos sentiríamos si no pudiéramos reconocer el rostro de nuestros seres queridos o hasta el propio rostro? Seguramente afectaría nuestra vida y la percepción que tenemos de ella. Esto es precisamente lo que experimentan las personas que sufren de una extraña afección llamada prosopagnosia.

De acuerdo con los doctores Ballesteros García, Fernández Cano, Sánchez Tiemblo, Fuentes Vázquez y Criado Álvarez, la prosopagnosia es un trastorno caracterizado por una incapacidad para reconocer caras conocidas.

El National Institute of Neurological Disorders and Stroke (NINDS) señala que esta enfermedad se conoce también como ceguera facial o de rostros. Indica que el término prosopagnosia proviene del griego “prosopon” o rostro y “agnosia” o falta de conocimiento.

Dependiendo del grado de impedimento, la persona puede tener dificultad para reconocer rostros familiares, mientras que otros pueden confrontar problemas para distinguir un rostro de un objeto. Se han reportado casos en los que la persona no puede reconocer su propio rostro.

Causas

De acuerdo con NINDS, la prosopagnosia no es un trastorno relacionado a disfunciones de la memoria, pérdida de memoria, impedimentos visuales o problemas del aprendizaje. Se entiende que es el producto de disfunciones cerebrales debido a irregularidades estructurales, trauma o disfunciones en el sistema neural que controla la percepción facial. También puede ser consecuencia de un ataque cerebral o stroke, trauma craneal, alguna enfermedad neurodegenerativa y, en algunos casos, pudiera tener un componente congénito.

La persona con prosopagnosia, ¿es ciega? No. La persona que sufre de este padecimiento puede ver, lo que no puede hacer es reconocer los rostros de las demás personas.

Tratamiento

Al presente, no se han identificado tratamientos para que la persona recobre la capacidad de reconocer los rostros. A estos efectos, el foco del tratamiento para la prosopagnosia debe ir dirigido a promover que el paciente desarrolle destrezas compensatorias. Para tratar de mejorar el reconocimiento de los rostros familiares, se promueven destrezas como enseñar a la persona a focalizar en claves como lo son:

  1. La voz de las personas y su forma de hablar
  2. El color del cabello y la forma del corte o estilo
  3. Aspectos particulares como el color de ojos, forma de la cara, orejas o nariz y lunares
  4. Forma de caminar de las personas
  5. Estilo de vestimenta
  6. Perfumes típicos de las personas
  7. Estudiar y repasar fotos de las personas

Estas destrezas compensatorias serán de gran ayuda para que la persona se sienta empoderada. Al mismo tiempo, promoverá un sentido de seguridad sobre sí misma y su entorno que redundará en mayor independencia. Es importante recordar que las personas con la afección pueden ver y reconocer otros objetos y formas. Lo importante es identificar las maneras de compensar por la pérdida de la capacidad de identificar rostros y mantener el deseo de vivir y disfrutar de todas las experiencias de la vida mediante el uso de los demás sentidos.

El autor de este artículo es psicólogo clínico. Si deseas más información, comunícate al (787) 955-6012.

Foto: IStock

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