Todo lo que necesitas saber sobre la epilepsia

Según los epileptólogos Rafael López-Baquero y Javier Chapa Dávila, solo un por ciento de la población padece de epilepsia. En Puerto Rico, sobre 28,000 personas sufren de este trastorno cerebral.

La epilepsia se puede definir como “un trastorno en que el paciente tiene convulsiones recurrentes sin que nada las provoque”, explica el doctor López-Baquero en una entrevista exclusiva con Buenavida.pr.

La diferencia entre una convulsión y la epilepsia es que la primera es provocada, ya sea por niveles descontrolados de azúcar, alcohol o como efecto secundario de alguna droga, entre otras. Por su lado, la epilepsia es una serie de episodios que ocurre cuando hay una “hiperexitación” e “hipersincronización” de neuronas en el cerebro, como aclara el doctor Chapa Dávila.

“Todas las personas que padecen de epilepsia tienen convulsiones, pero no todos los que tienen convulsiones padecen de epilepsia”, resume el doctor Chapa Dávila.

¿Cuándo se diagnostica la epilepsia y qué la causa?

Usualmente, la epilepsia se presenta antes de los 20 años de edad y después de los 60. Para las personas más jóvenes, esta puede surgir cuando hay una predisposición en la familia, una malformación genética o porque el niño ya padece de una afección metabólica.

Los pacientes mayores de 60 años usualmente son diagnosticados con epilepsia debido a algún derrame cerebral, demencia o la enfermedad de Alzheimer.

A pesar de que un diagnóstico de epilepsia durante la adultez es raro, las personas que han sufrido algún golpe en la cabeza o han sido diagnosticadas con tumores cerebrales pueden desarrollarla.

¿Qué ocurre durante un ataque epiléptico?

Una persona con epilepsia puede desconectarse del mundo por 10 a 15 segundos, mientras hay otras que pierden la consciencia y tienen una serie de movimientos involuntarios usualmente por 1 o 2 minutos.

“Cuando una convulsión dura más de 5 minutos, hay un riesgo de 50 por ciento de que la persona muera, por eso hay que llamar a la ambulancia lo antes posible”, dice el doctor López-Baquero.

Chapa Dávila señala que aunque es raro, puede pasar que un paciente muera durante una convulsión por el síndrome de muerte súbita inesperada en pacientes epilépticos (SUDEP, por sus iniciales en inglés).

Un episodio de epilepsia se divide en tres partes: lo que ocurre antes, durante y después. Antes de un ataque, el paciente puede sentir diferentes síntomas que varían dependiendo de en qué parte del cerebro comienza la convulsión. Esto se llama un aura. Las personas pueden sentir un olor extraño a quemado, miedo, reflujo, pueden ver visuales que van desde puntos hasta figuras, piel de gallina, palpitaciones, vértigo o sabores raros en la boca.

El durante es cuando la persona pierde el conocimiento y comienza a tener movimientos involuntarios. Después de un ataque, la persona puede reportar que siente cansancio y dolor en el cuerpo. Puede tener los labios azules y piel pálida, ya que también dejan de respirar cuando están convulsionando.

Recomendaciones de los epileptólogos

“Siempre le recomiendo a mis pacientes que tengan mucho cuidado cuando estén en la bañera, que usen las hornillas de atrás y que estén acompañados por alguien que conozca de la afección cuando estén en la playa o en la piscina”, abunda el doctor López-Baquero.

Por su parte, Chapa Dávila sugiere que la persona busque un lugar seguro donde no se lastime cuando sienta que vaya a tener un ataque epiléptico. También aconseja que si está guiando, llegue hasta el paseo lo antes posible para así evitar un accidente.

Si la persona está acompañada, el testigo debe virar al paciente sobre un hombro para que las vías respiratorias estén libres. Esta no se debe restringir ya que cualquiera de los dos se puede lastimar, no se debe meter la mano dentro de la boca y si se puede, se le debe colocar una almohada debajo de la cabeza. Si hay un tercero, este debe grabar el ataque para entonces ayudar al neurólogo o epileptólogo a identificar de dónde viene el ataque epiléptico.

Tratamiento

Una nota positiva para las personas que padecen de epilepsia es que 7 de cada 10 pacientes responden a medicamentos antiepilépticos. También existen otras dos opciones. La más popular es la operación de foco epiléptico, la cual consta de remover la parte del cerebro que esté creando el trastorno, siempre y cuando esta cirugía no afecte otras áreas. Las personas tienen un 80 por ciento de probabilidad de curarse de su epilepsia con esta cirugía. Si la persona no es candidata a esta operación, otra opción es instalarle un marcapaso en el lado izquierdo del pecho para controlar la frecuencia de las convulsiones.

Cuando ninguna de las tres opciones de tratamiento funciona, es importante verificar el diagnóstico, ya que es probable que haya sido erróneo. López-Baquero sostiene que el 40 por ciento de las personas diagnosticadas con epilepsia que no mejora, no la padece. Estas pueden padecer de episodios psicológicos o fisiológicos que se asemejan a convulsiones, pero que no lo son.

Además de ser tratados por la epilepsia, los pacientes también son tratados para la depresión y ansiedad que puedan desarrollar. Los epileptólogos expresan que una persona con epilepsia tiene altas probabilidades de desarrollar depresión y ansiedad como resultado de su enfermedad y del estigma de que una persona con epilepsia no puede llevar una vida normal.

“La epilepsia no es contraindicación para llevar una vida normal, para trabajar o ser feliz”, asevera el epileptólogo López-Baquero.

Cabe mencionar que algunos de los medicamentos para la epilepsia pueden causar daños congénitos. El cuidado de las mujeres con epilepsia durante su edad reproductiva es vital para asegurar un embarazo llevadero y un bebé sano.

Los epileptólogos exhortan a las personas con este diagnóstico a que visiten un neurólogo o a uno de los seis epileptólogos en la isla para ver si su epilepsia se puede curar o controlar.

Foto: IStock

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