Aceite de coco es igual de dañino que la mantequilla y grasa animal

Los amantes del aceite de coco tendrán que revaluar si realmente es el aceite más saludable para cocinar luego de que la Asociación Americana del Corazón (AHA, por sus siglas en inglés) revisara sus recomendaciones sobre la grasa saturada y su efecto en las enfermedades cardiovasculares.

Al repasar estudios desde 1950, comprobaron que comer una dieta rica en grasa saturada puede elevar el colesterol LDL (el “malo”), el cual puede obstruir las arterias y aumentar el riesgo de enfermedades del corazón e infartos. Sin embargo, reducir la grasa saturada en la dieta y reemplazarla con grasas no saturadas y comida integral disminuye los niveles de colesterol y el riesgo de ataque al corazón e infarto y en algunos casos, aminora el riesgo de muerte por enfermedad de las arterias coronarias.

Eso quiere decir que el aceite de coco es particularmente riesgoso para la salud, ya que es mayormente grasa saturada, un 82 por ciento. Es un nivel mucho más elevado que en el caso de la mantequilla (63 por ciento), la manteca (39 por ciento), la grasa de res (50 por ciento) y el aceite de palma (49 por ciento).

El consultivo indica, además, que en siete de siete pruebas controladas, el aceite de coco elevaba los niveles de colesterol LDL. Al no tener efectos mitigantes favorables, el AHA recomienda no utilizarlo.

Algunos argumentan que es un aceite de mejor calidad que la grasa animal, sin embargo, no hay estudios que apoyen esta información. El Dr. Frank Sacks, autor principal del consultivo y profesor de enfermedades cardiovasculares en la Escuela de Salud Pública de Harvard, dice que no entiende de dónde salen estos supuestos beneficios de salud del aceite de coco y asegura que no vienen de científicos, según la sección de noticias del portal digital de AHA.

Por otro lado, el consultivo reveló que el reemplazar la grasa saturada con aceites compuestos mayormente de grasa no saturada como el aceite de oliva, de semilla de girasol, de maíz, canola y de soya, con alimentos que tienen grasas saludables como el pescado, las nueces y el aguacate, ayudaba a reducir los riesgos de las enfermedades cardiovasculares por hasta 30 por ciento. Eso es equivalente al efecto de las estatinas, según el artículo publicado en el portal de AHA, aunque Sacks no recomienda dejar el medicamento por completo.

“Esa estatina solamente te va llevar parte del camino. Vas a arruinar el efecto de esta si todo lo que comes es comida poco saludable”, advierte. Eso incluye reemplazar las grasas saturadas con azúcar e hidratos de carbono refinados como la harina blanca.

Lo ideal es que la grasa saturada no sobrepase el 6 por ciento del total de las calorías diarias en la dieta, según las recomendaciones de AHA. Comidas ricas en grasas saturadas incluyen: mantequilla, queso y crema, manteca, carnes grasas, bizcochos y galletas, entre otras.

Eliminar las grasas por completo tampoco es saludable, ya que son necesarias para varios procesos del cuerpo, incluyendo la absorción de vitaminas A, E y D.

“Comer bien para tu corazón no tiene que ver solamente con reducir la grasa sino disminuir ciertos tipos de grasa y tener cuidado con qué se reemplazan: grasas no saturadas y granos integrales”, explica a la BBC, Victoria Taylor, de la Fundación Británica del Corazón.

“Cualquier cambio se debe mirar en el contexto de la dieta entera. La dieta mediterránea tradicional tiene beneficios para muchos factores de riesgo para enfermedades del corazón, más allá de los niveles de colesterol”, apunta.

Tampoco hay que botar el aceite de coco, ya que se puede utilizar como humectante para la piel y acondicionador para el cabello. “Lo puedes poner en tu cuerpo, pero no lo pongas dentro de tu cuerpo”, indica Sacks a USA Today.

No Comments Yet

Leave a Reply