Remedios naturales para ayudarte a combatir la caspa

La caspa es una de las afecciones que muchas personas prefieren esconder y que en muchos casos solo discuten con sus médicos o estilistas.

Se puede desarrollar por varios factores tales como: la sequedad en el cuero cabelludo, la falta de limpieza o acumulación de productos, psoriasis, exceso de grasa, mala alimentación y hongos o bacterias.

“Con un lavado recurrente es más fácil evitar ver la caspa, aunque no necesariamente significa que estamos controlando o curando esta afección”, explica el tricólogo Sergio Cardona.

Además de una gama de champús medicados que los tricólogos y los dermatólogos pueden recomendar a sus pacientes, existen varios remedios naturales que pueden controlar la caspa.

Para comenzar un tratamiento natural y en casa, el doctor Cardona recomienda usar un scrub o exfoliador suave para el cuero cabelludo. Este puede tener azúcar, sal o aspirina como base.

“Se están haciendo estas mezclas con ciertos aceites, como el de coco o el de oliva. También se puede usar extracto de lavanda o cítricos, como el de limón y china; y aceite de té verde o árbol de té”, continúa explicando el tricólogo.

Una vez se hagan estas mezclas, se debe frotar en el cuero cabelludo, dejar reposar por 10 minutos y luego, enjuagar para ayudar a aliviar la caspa. Estos tratamientos no sustituyen el tratamiento de esta afección, pero sí pueden ayudar en el momento. El doctor Cardona recalca que las personas que son alérgicas a la aspirina no deben usarla como base para sus mascarillas.

La clave de controlar la caspa es ser agresivo y consistente. Un tratamiento debe durar por lo menos un mes y después, bajar la intensidad con la ayuda del especialista una vez se vea una mejoría.

A pesar de que la caspa no tiene cura, se puede tratar y así minimizar su apariencia. Si la caspa es un resultado por la falta de lavados, la sequedad del cuero cabelludo o la acumulación de productos para el cabello, mejorar los hábitos de higiene puede ser suficiente para disminuirla. Lo mismo puede ocurrir cuando la causa es hongo o bacteria. Sin embargo, la persona puede ser susceptible a desarrollar este hongo una vez más. 

Recuerda que siempre es importante visitar a tu dermatólogo o tricólogo para que evalúe tu caso y te ayude con un tratamiento adecuado.

Foto: IStock

No Comments Yet

Leave a Reply