Evita que tu mascota sufra de parásitos

Los parásitos del corazón están entre las enfermedades “más comunes y devastadoras” que pueden afectar a las mascotas, así las describe el veterinario Víctor Collazo. Son gusanos que crecen hasta 13 pulgadas de largo y viven en el corazón y en las arterias pulmonares de los perros, los gatos y otras especies.

“Estos gusanos pueden llegar a vivir hasta dos años en el corazón sin causar síntomas. El perro puede tener el corazón lleno de gusanos y no demostrar ningún síntoma hasta que ya la situación se empieza a salir de control”, indica Collazo, quien atiende mascotas en el Hospital Veterinario Ponce de León, en Guaynabo.

Esta enfermedad se transmite por la picada de un mosquito que ya picó a un animal infectado. El mosquito deposita la larva de los gusanos en la sangre de la mascota y estas viajan al corazón donde se desarrollan.

“El parásito del corazón es transmitido por el aedes aegypti, además de 14 otras especies de mosquitos, entre ellas el maje común de la playa. Si tenemos un serio problema con dengue, chikunguña, zika, con una sola especie de mosquito, vamos a multiplicar eso por 15 y vamos a ver la posibilidad de que un perro se contagie con parásitos del corazón”, apunta Collazo.

El primer síntoma que se manifiesta es una tos seca. Muchos dueños inicialmente piensan que el perro se tragó un hueso y está ahogado. “Y no se tragó ningún hueso, es que tiene el corazón lleno de gusanos del corazón”, explica.

“Si no hacemos nada al respecto, el perrito va a seguir desarrollando problemas. Va empezar a dejar de comer, se pone tristón, se deprime, no se siente bien. Acto seguido, va a comenzar a acumular fluido en el cuerpo porque los gusanos del corazón además de causar problemas en el corazón, afectan los pulmones, el hígado y los riñones. Los órganos más importantes del cuerpo se afectan directa o indirectamente por parásitos del corazón. Y ya una vez tenemos un perrito con problemas del hígado o de riñones, es muy tarde para poder salvarlo”, advierte.

Hay una prueba de sangre que determina si la mascota está infectada. Para los perros, existe un tratamiento que mata los gusanos del corazón, aunque es peligroso y costoso ya que está hecho a base de arsénico. En el caso de los gatos, al no tolerar ese veneno, es imposible salvarlos una vez infectados.

Por eso, la prevención es esencial. “La forma de evitar que le den parásitos del corazón a nuestra mascota es bien sencilla. Es una pastillita que se le da una vez al mes por toda la vida”, asegura. Además de la alternativa oral, existe un tratamiento preventivo inyectable que se le da cada seis meses.

Además de proteger a la mascota de uno, el tomar medidas preventivas ayuda a evitar que se siga proliferando la enfermedad y que afecte a los hijos perrunos o felinos de otras personas.

Foto: IStock

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