Lo que necesitas saber sobre los lentes de contacto

Los lentes de contacto llegaron para quedarse. No hay nada más cómodo que sentirse libre con visión perfecta.

Muchos desalientan su uso por el temor a contraer infecciones y a lastimar el ojo. Sin embargo, esto no debe ocurrir si se siguen las recomendaciones del especialista. Para esto, entrevistamos al optómetra Manuel Conde, profesor de la Escuela de Optometría a cargo de la Clínica Especializada de Lentes.

Tipos de lentes

Según el doctor Conde, los lentes blandos son los más comunes en el mercado. La mayor parte son de agua, conocidos como hidrogel, que son gelatinosos. Dentro de esta categoría están los de hidrogel de silicona. Estos últimos surgen porque su permeabilidad de oxígeno es mayor. “Una mayor oxigenación previene de contraer edemas corneales, lo que resulta muy importante como prevención y preservación de la salud visual”, indicó. Ambos son muy utilizados por pacientes con miopía y astigmatismo.

Modalidades

Conocer cómo se usa el lente es muy importante para tener una experiencia positiva con estos. Su uso dependerá de las características del lente. Las más comunes son las siguientes:

  • Desechables: se usan un día y se descartan, lo que hace su uso muy seguro porque no necesitan desinfectarse a diario.
  • Desechables bisemanalmente: se usan y desinfectan, y se desechan a las dos semanas.
  • Desechables mensualmente: se usan regularmente, lo que significa que se puede dormir con ellos hasta seis días. En la séptima noche se lavan, se vuelven a poner al siguiente día durante seis días, y se vuelven a lavar hasta que llegan los 30 días.
  • Desechables de uso permanente por un mes: se conocen como “desechables de uso extendido”.

Sobre estas indicaciones, el experto aseguró que muchos de los problemas que han surgido es por el mal uso que se les da. “Se extiende su uso de forma indiscriminada, porque no hay incomodidad, hasta que ocurren los problemas como reacciones alérgicas y sequedad”, enfatizó.

¿A prueba de niños?

La gran pregunta de muchos es la edad idónea para que un niño pueda usar un lente de contacto. Y aunque hay recomendaciones generales, la realidad es que estas van a depender de la madurez y el desarrollo de cada niño. “Su capacidad y responsabilidad son esenciales.

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Un niño que es cuidadoso, que tiene las uñas limpias, que sigue las instrucciones, puede ser un buen candidato. De hecho, para los niños con recetas muy altas, que los obligan a usar espejuelos con lentes muy gruesos, son una gran alternativa. Les pueden ayudar con su autoestima”, aseguró el experto, recomendando en estos casos los lentes de uso diario.

Recomendaciones

Para evitar problemas al momento de usarlos, sigue estos consejos:

  • Utiliza el desinfectante adecuado para cada tipo de lente. La solución dada por el especialista es importante porque evita los conservantes que provocan las alergias. Los productos de casas conocidas como private labeling pueden producir mayores reacciones alérgicas. Esto no pasa con los desinfectantes de marca que deben conservar el contenido original de las soluciones de manera íntegra.
  • Las soluciones a base de peróxido son muy recomendadas porque son libres de conservantes, y son estos los que provocan las alergias oculares.

Afecciones más delicadas

Como en todo, existen unas afecciones en las que se requiere muy de cerca la consulta experta. Estas son:

  • Síndrome de Sjögren: provoca el ojo seco, cuyas alternativas son los lentes esclerales duros.
  • Diabetes tipo 1:  tienen más probabilidades de neuropatías y una de las áreas es la córnea, por lo que el especialista es vital.

Chequeo

La revisión de la visión debe ser anual, porque hay enfermedades oculares que no se manifiestan hasta que están muy avanzadas. Ejemplo de esto es el glaucoma, en el que el ángulo abierto de visión central se mantiene intacto, pero el campo visual se reduce, perdiéndose la visión periferal. Para dispensar un lente, se debe tener una receta de no más de un año de vigencia. De tener más tiempo, requiere otra evaluación, ya que pueden haberse producido cambios.

Precaución con los lentes de contacto con color

El especialista admite que los lentes de color con corrección se usan, pero los lentes de color sin corrección no los promueven, porque al ser electivos, los pacientes no les dan el cuidado que requieren. Aseguró que la venta de este tipo de lentes provenientes de países que no tienen el debido control sanitario es muy común.

Estos se pueden adquirir a una fracción del costo de los que regula la Administración de Medicamentos y Alimentos (FDA, por sus siglas en inglés), pero estudios han revelado que en su contenido se pueden encontrar ingredientes de dudosa reputación, como el plomo. Por eso, desalientan su compra.

Foto: IStock

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