Despídete de los pensamientos limitantes

¿Has tenido algún pensamiento que sientes que te impide realizar alguno de tus sueños o metas? En algún momento, todos hemos tenido pensamientos que han limitado de una u otra manera algún aspecto de la vida, ya sea en el trabajo, en las finanzas, relaciones con nuestras parejas o amistades.

Las creencias limitantes condicionan por completo nuestra vida, pero rara vez somos conscientes de que las tenemos. No obstante, hay maneras de crear una atención más consciente y poder identificar qué de esos pensamientos los hace limitantes.

Muchos de esos pensamientos se han insertado en nuestros esquemas mentales durante toda nuestra vida a través de la cultura, comunidad y familia de origen. La cadena de pensamientos que se va formando viene siendo que nuestra mente dibuja o crea una imagen que establece una generalización falsa basada en uno o más eventos, de tal manera que les asignan significados cuestionables a dichos eventos, y las interpretaciones que vamos creando nos limitan a tener el control.

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Como resultado, nuestra mente nos bloquea al impedirnos tomar ciertas acciones, incluso cuando en algunos casos sean opciones razonables e inteligentes. Puede que conozcas algunas de tus creencias limitantes, pero saber de ellas no es necesariamente suficiente para evitar que sigan operando en tu vida. Tu mente inconsciente sigue condicionada a evitarlas.

El ser humano siempre tendrá pensamientos limitantes, pues son parte de nuestra esencia y de nuestras limitaciones. Debes entender que muchos de nuestros esquemas mentales son únicos y pueden contraapelarse con los establecidos en la sociedad, cultura o familia de origen.

Cómo manejar los pensamiento limitantes

  1. Identifica tus pensamientos limitantes y evalúa cómo afectan tus relaciones en los diversos contextos.
  2. No te compares. Aprende a conocer tus defectos y reconoce tus virtudes.
  3. Suelta tu pasado y vive el presente para construir tu futuro.
  4. Visualiza o imagina cómo sería tu vida con esas nuevas creencias.
  5. Identifica las cualidades de esa imagen o visualización.
  6. Compara las cualidades de la imagen positiva con la imagen que se crea de tu pensamiento limitante. Utiliza las cualidades de la imagen positiva y transfiérelas a la imagen negativa y observa cómo se ve esa imagen limitante con las nuevas características.
  7. Cambia tu lenguaje peyorativo, negativo y limitante por otro más positivo.
  8. Convierte tus nuevos pensamientos en acción y pásales por encima a tus pensamientos limitantes.

Uno de los principales obstáculos por los cuales las personas no pueden cambiar es porque simplemente no quieren. Ponen excusas para retrasar o justificar su necesidad: “lo hago otro día”, “seguramente no sirve”, “para qué perder tiempo si yo no puedo cambiar”, “tengo que seguir mirando otras cosas en Internet”, etc. Nos justificamos para evitar tomar responsabilidad sobre nuestra vida. Por eso la gente no cambia muchas veces hasta que siente que está en las últimas y dice: “Yo no puedo cambiar a pesar de que siempre lo intenté”. No te sientas mal si has tenido pensamientos limitantes y te has justificado, pero si te das cuenta, haz algo al respecto. Es tu responsabilidad.

El autor es psicólogo clínico y terapeuta de familia y parejas. Si deseas más información, llama al (787) 550-3806.

Foto: IStock

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