Lo que no debes hacer cuando te ejercitas

Al fin decidiste ejercitarte, ¡felicidades! Antes de ir a tu tienda favorita a comprar cositas lindas que te motivarán momentáneamente, debes orientarte sobre los errores más frecuentes al momento de hacer el ejercicio.

Conocer estas fallas es clave para el éxito, ya que pueden afectar el resultado esperado y socavar tu verdadera motivación, esa que no se vende en las tiendas y que es la que te hará seguir adelante aun cuando tus tenis estén viejos y sucios. De acuerdo con la entrenadora personal Ana Buitrago, estos son algunos de los más frecuentes:

No preparar el cuerpo para el ejercicio antes de comenzar

Dicho de otra forma, no calentar. Es esencial hacer estiramientos dinámicos para ir preparando los músculos que ejercitarás, con lo cual además evitas calambres y reduces el riesgo de lesiones.

En cuanto al cool down con estiramientos estáticos, es igual o más importante que el ejercicio en sí mismo. Este estiramiento final y último paso de tu rutina de ejercicios ayuda a que al otro día haya menos dolor muscular, favorece la flexibilidad y previene lesiones.

Ejecutar los ejercicios sin vigilar la buena postura

Si alguna vez has tomado una clase de ejercicios aeróbicos de seguro la instructora debe haberte repetido una y mil veces que hay que mantener el abdomen contraído.

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Si estás hiperextendiendo mientras haces los movimientos de las rodillas y los codos, también es una equivocación. Evitar estos errores es esencial para cuidar la espalda y las articulaciones.

Hacer los ejercicios sin llevarlos al rango de movimiento adecuado y completo

Esto mpide sacarles el máximo beneficio. De qué te vale hacer el ejercicio si lo dejas a mitad.

Trabajar a una intensidad adecuada según tu meta

Debes monitorear para saber si estás trabajando en la zona adecuada según tu objetivo. Por ejemplo, puede ser que desees bajar de peso, mejorar la resistencia cardiovascular o progresar más rápido. Cada una de estas metas requiere que se trabaje a una intensidad distinta.

No alimentarte, hidratarte ni descansar bien

Si fallas en una de estas, tu rendimiento será menor ya que sentirás cansancio y fatiga. No verás los resultados esperados. Si comes mal o menos de lo que debes, el cuerpo empieza a buscar energía en el músculo y en la grasa. Si no te hidratas bien, puedes sentir mareos, taquicardia y dolor de cabeza que tiende a subir la presión arterial y el músculo crece en el descanso; esto es muy importante en el desarrollo muscular, ya sea de fuerza o de resistencia.

Otros errores comunes son: 

  • Obsesionarte con rebajar: No te agobies con resultados rápidos, sobre todo si no estabas acostumbrado a entrenar. Recuerda que esas libras de más las ganaste poco a poco… y así mismo las perderás.
  • Matricularte en clases que no son para ti: Aunque sean las de mejor precio, las que mejor te cuadran por horario o porque irías con tus amigas, no necesariamente serán las mejores para ti. La ideal para ti es la que más te guste.
  • Falta de disciplina: Esto es fundamental, pues no sirve de nada entrenar una semana sí y la otra, no. Organiza tu tiempo y reserva al menos tres horas a la semana para ejercitarte.
  • No tener claros tus objetivos: Sea perder peso, ganar masa muscular, mejorar tu condición física… Un entrenador personal puede guiarte en tus primeros pasos. ¡Los hay para todo presupuesto!
  • Concentrarte solo en actividades grupales: Pueden ser más entretenidas, pero debes combinarlas con ejercicios para fortalecer tus músculos y no quedarte flácida.

Recuerda que la motivación debe venir de tu deseo genuino de generar un cambio y no de artículos que luego morirán en una esquina olvidada. Haz del ejercicio una pasión y no una obligación y verás los resultados. ¡Te sentirás mejor y te verás genial!

Foto: IStock

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