“Tu familia no me quiere”… ¿y ahora qué pasa con nuestra relación?

Las parejas —e incluso matrimonios más sólidos— comparten una profunda sensación de trascendencia, de querer estar juntos para siempre. El psicólogo John Gottman ha encontrado que estas parejas no tan solo se llevan bien, sino que respaldan las aspiraciones y esperanzas de la otra persona y dan sentido a su vida respetándose mutuamente.

Cuando una pareja está empezando y conociéndose, existen otros elementos que influirán en esa relación de manera directa o indirecta.

Los futuros suegros quieren conocer con quién está saliendo su hija o hijo: “¿Cómo es esa persona?, ¿es trabajadora?, ¿viene de una familia de valores?, ¿respeta a mi hijo?”. En fin, un sinnúmero de preguntas válidas que en ocasiones pueden más bien representar sus temores.

A pesar de los muchos cambios que ha experimentado la familia, aún en pleno siglo XXI estas exigencias pueden ser más fuertes hacia las mujeres. Existe un cierto refrán coloquial en Puerto Rico y probablemente en otros países, de “no solo te casas con tu pareja, sino también con su familia”. Aunque este dicho puede tener un cierto grado de veracidad, no tiene que ser así en su totalidad.

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Entonces, ¿qué se puede hacer si tu relación de pareja enfrenta la difícil situación en la que suegros y yernos o nueras no se llevan bien?

Es menester que toda pareja tenga o desarrolle una relación saludable con la familia nuclear de su amado, ya que la familia de cada uno representa parte de la historia de desarrollo de esa persona con la que se comparte la vida. Debido a que no siempre es así, deben pensar y conversar ciertas opciones:

  • Buscar un espacio para ellos solos y hablar de cómo se sienten con relación a la situación.
  • Evaluar si ha ocurrido algún evento que pueda causar esa molestia de alguno de los suegros.
  • Los componentes de la pareja deben ser claros con ellos mismos y presentarse tal y como son, de manera honesta. Cada uno debe ser aceptado y apoyado por el otro miembro, no por los padres.
  • El miembro de la pareja cuya familia no acepta a su compañero debe separar un espacio para hablar con sus padres y hacerles saber cómo se siente y lo importante que es su pareja para su vida.
  • De no encontrar una solución viable con los padres de aquel que no acepta alguno de ellos, los miembros de la pareja deben fijar unos límites para crear un espacio saludable para ambos.

Una relación de pareja es una etapa hermosa en la que se desea compartir la vida con alguien por voluntad propia. Ambos deben tener en mente que su relación va más allá que el amor que se profesan mutuamente.

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Su unión debe estar construida sobre una base de respeto, apoyo mutuo y aceptación de su imperfección como seres humanos, así como su deseo de desarrollarse de manera complementaria.

Es importante que entiendan que una vez desean unirse y desarrollar una familia propia, la familia nuclear pasa a un segundo nivel. Si entienden que han hecho todo para que sus padres acepten su relación y aun así no hay fruto, deben considerar ciertos aspectos, los cuales deben ser en consenso:

  • La pareja no debe estar necesariamente obligada a compartir con los suegros.
  • La pareja debe estar de acuerdo y asistir a fechas especiales de la familia como, por ejemplo, Navidad, Acción de Gracias, cumpleaños, etc.
  • Los padres deben conocer los límites establecidos; por ejemplo, anunciar las visitas.
  • La pareja debe evitar darles participación en temas importantes de la relación a cualquiera de las familias.

¡Anímate! Si entiendes que esta es tu situación o estás llevando a cabo los puntos expuestos, es momento de romper ese cordón umbilical que te sujeta a tu familia. Bowen, psiquiatra estadounidense, lo llamó “individualización”; esto es, cómo poder desprenderse de la sombra de los padres —quienes rigen muchos de los patrones que nos definen— y desarrollar nuestras propias reglas y experiencias.

Al fin y al cabo, la pareja debe ser consciente de que esta presión posteriormente se disipará y los padres aceptarán a la pareja. En caso de que esta aceptación no se produzca, aprenderán a respetar las decisiones de esa relación.

El autor es psicólogo clínico y terapeuta de familia y parejas. Si deseas más información, llama al (787) 550-3806. 

Foto: IStock

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