Intestino: Nuestro segundo cerebro

Siempre se ha pensado que el intestino es un aparato gastrointestinal donde su única función es la de absorber nutrientes y desechar los desperdicios y que es un tubo compuesto de reflejos simples dirigidos a estas funciones.

El intestino es mucho más que eso, dentro del cual existe todo un mundo compuesto de fibras nerviosas que lo recorren, donde la relación entre el cerebro, las emociones y este aparato es muy estrecha.

Dentro de la sociedad científica, naturista y la medicina psicosomática, el intestino es conocido como el segundo cerebro o cerebro intestinal. Esto no es algo nuevo, viene desde la antigüedad, pues los galenos prestaban mucha atención a la sintomatología del vientre que al mismo cerebro.

Conexión entre el cerebro y el intestino

Lo más interesante de este aparato, es que al igual que el cerebro, el intestino también contiene neuronas.

El sistema digestivo o tubo digestivo posee una red extensa de neuronas entre las dos capas musculares de sus paredes. Su estructura es totalmente idéntica a las cerebrales y tienen la capacidad de liberar los mismos neurotransmisores, hormonas y moléculas químicas.

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En otras palabras, dentro del mismo, existen vías nerviosas que conectan específicamente las áreas cerebrales relacionadas con nuestras emociones y pensamientos, el sistema inmune, el sistema endocrino y el sistema nervioso entre sí.

Cuando la función en esta conexión se ve perturbada o afectada, se pueden presentar síntomas gastrointestinales y emocionales.

Sustancias químicas dentro del intestino

Dentro de estas sustancias química que libera el intestino,  se encuentra la famosa serotonina (hormona de la felicidad y el bienestar) en respuesta a una alimentación y digestión sanas.

La serotonina no sólo se produce en nuestro cerebro sino más bien, un 90 por ciento se libera en el intestino, incluso tiene relación directa con síntomas gastrointestinales. Además, es aquí cuando entramos en la importancia de nuestra dieta, ya que la serotonina se forma a partir de una sustancia que se llama triptófano, un aminoácido esencial, que solo se obtiene a través de una adecuada alimentación.

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Intestino como segundo cerebro

El intestino tiene dos funciones fundamentales:

  • Supervisar el proceso de la digestiónmovimientos peristálticos, secreciones, jugos digestivos que ayudan a la digestión de los alimentos, transporte de nutrientes y eliminación de desechos.
  • Registrar emociones y trabajar en conjuntos con el sistema inmune: de la misma manera que el estómago digiere los alimentos, aquí se va a digerir los sentimientos y emociones.  Por ejemplo una persona que padece de diarreas constantes puede estar sufriendo periodos de ansiedad extrema. Si esto ocurre, el sistema inmunológico se verá comprometido y se puede llegar a un estado de enfermedad o padecimiento como por ejemplo, el síndrome de colon irritable.

Relación entre el cerebro, el intestino y la dieta

Muchas veces se puede notar que las alteraciones emocionales, como el estrés ansiedad, miedo, enojo entre otras, repercuten a nivel intestinal.

El intestino registra emociones: es por esto que cuando estamos nerviosos se sentirá en el estómago, cuando estamos enojados también, incluso cuando se está enamorado (Cuando las personas describen las famosas mariposas dentro de él), esto demuestra la relación que existe entre el cerebro y los intestinos.

El cerebro interpretará la información que le envía el intestino de acuerdo a nuestro estado de ánimo y entorno. En otras palabras, el estrés y la ansiedad afectarán el sistema digestivo y este tipo de emociones pueden provocar estancamiento, no sólo en la digestión sino también que se reflejará en nuestra dieta.

Cuando hablo de la alimentación siempre hago hincapié en que debemos cuidar completamente nuestra ingesta de alimentos.

Cuando alimentamos correctamente nuestro sistema digestivo éste a su vez nos suministrará la suficiente energía y bienestar que, a su vez, se traducen en vitalidad y optimismo.

De lo contrario, si le damos alimentos que no componen nada en el sistema, el mismo se verá completamente afectado y por lo tanto, se afectaran otras áreas de nuestro cuerpo con sobre carga de toxinas, llevándolo a saturarse.

Es muy importante mantener nuestro intestino limpio y alimentado adecuadamente y más sabiendo que es nuestro segundo cerebro.  Si el intestino se afecta, habrá una desconexión en nuestro sistema y, a su vez, se verá reflejado nuestra parte física, mental y emocional.  Recuerda mantenerlo en adecuadas condiciones para que funcione a la perfección.

La autora es experta en nutrición holística. Para más información, visita la página de PregWoFit.

Foto: IStock

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