Beneficios de reducir el consumo de azúcar

El cuerpo humano ha evolucionado a lo largo de milenios, desarrollando, entre otras habilidades, la de acumular energía cuando puede adquirirla del ambiente a través de la alimentación para poder utilizarla en periodos de escasez.

En momentos ancestrales, la ingesta de energía y su almacenaje, así como el gasto de dicha energía de forma inmediata o en el futuro –cuando el alimento escaseaba– debieron estar en mucho más equilibrio de lo que suelen estar en la actualidad. Nuestro organismo ha seguido conservando una habilidad fisiológica que está grabada en sus genes; la de almacenar energía en forma de grasa cuando se han ingerido más alimentos de los necesarios para el gasto energético, si bien dicha habilidad se pone en marcha en contextos muy diferentes a los que enfrentó el organismo humano durante miles de años.

Qué comer cuando vas a un fast food

En las pasadas décadas, en muchas sociedades occidentales, se puede acceder al alimento de forma permanente, especialmente a los que son muy grasos y no es necesario realizar actividad física de manera cotidiana. Es decir que la capacidad para acumular energía en forma de grasa se activa automática e imparablemente en un contexto donde probablemente no es necesario que lo haga, y en muchos casos, cuando lo hace de la forma prevista, tiene como consecuencia una acumulación de grasa excesiva, que en vez de facilitar futuras carencias de energía, se convierte en un problema más que en una ventaja (Baile y González, 2013).

Alcoholes de azúcar

A pesar de su nombre, no son ni azúcar ni alcohol. Son hidratos de carbono que ocurren naturalmente en ciertas frutas y también se pueden producir. Su nombre surge de su estructura química similar al azúcar y alcohol. También se conocen como polioles.

Los alcoholes del azúcar proporcionan dulzura y mejoran el sabor de la comida sin agregar tantas calorías como el azúcar, pero a diferencia de esta, no contribuyen a formar caries. Se encuentran en muchos alimentos procesados como los caramelos duros, helado, pasteles, productos horneados, chocolate y goma de mascar. Se pueden utilizar en combinación con otro sustituto del azúcar.

Beneficios de comer saludablemente

Los alcoholes del azúcar más comunes que se encuentran en los alimentos son eritritol, isomaltosa, lactitol, maltitol, manitol, sorbitol y xilitol.

De acuerdo a la nutricionista dietista Getseni Rodríguez Jiménez, al reducir el consumo de azúcar…

-Disminuyes la ingesta de calorías vacías, que a su vez, reducen el consumo de alimentos altos en nutrientes. Calorías vacías son aquellas que no tienen ningún valor nutricional y te hacen aumentar de peso.

-Ayudas a bajar la presión. Los alimentos que tienen azúcar añadida aumentan la presión en sangre.

-Reduces los niveles de colesterol y triglicéridos en sangre. Cuando las grasas son reemplazadas por hidratos de carbono o azúcares añadidos, los niveles de triglicéridos aumentan en sangre y los de la grasa saludable, disminuyen.

-Aumentas el consumo de vitaminas, minerales y fibra. Las personas que consumen grandes cantidades de azúcar (más de un 25% de sus calorías totales) experimentan una reducción en el consumo de calcio, vitamina A, hierro y cinc y fibra, que son nutrientes buenos.

¿Cómo identificar si comes desordenadamente?

-Regulas el apetito. El azúcar estimula los antojos por lo dulce, por eso mientras más productos dulces consumes, mayor será la necesidad de comerlos. Por ejemplo, cuando estás ansioso, en celebración o tristeza, piensas en alimentos azucarados, no en vegetales. Así que al reducir la ingesta de azúcar, no permites que se estimule el apetito sin tener hambre.

-Favorece que no haya sobrepeso ni obesidad.

-Evitas que se presente la resistencia a la insulina. A mayor cantidad de azúcar en la dieta, mayor sobrepeso y obesidad. Esto, a su vez, aumenta el riesgo de alta presión, niveles altos de colesterol en sangre y diabetes tipo 2.

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