5 consideraciones para disfrutar la soltería

Una de las grandes necesidades del ser humano es amar y ser amado.

Desde pequeños, recibimos ese amor de nuestros padres a través de sus abrazos, de la alimentación, de los besos, de ese cariño, y de saber que somos parte de alguien.

Cuando no lo obtenemos, desarrollamos mecanismos para llenar ese espacio vacío que hay en nuestro corazón.

Siendo niños, anhelamos ser parte del grupo, tener amigos y compartir.  Vamos poco a poco descubriendo que nos sentimos atraídos hacia otras personas hasta que encontramos ese alguien especial en el cual volcar todo nuestro afecto y necesidad de amar, en la espera de que ese amor sea reciprocado de alguna manera.

Y nos enamoramos, conocemos a esa persona que nos llena y nos da esa libertad de expresarnos, que nos lleva a ser valientes y enfrentarnos a todo y a todos. El mundo se convierte en un lugar donde todo es posible si caminamos juntos.

Pero un buen día, todo terminó. Quizás en ese momento nos hicimos un sinnúmero de promesas a nosotros mismos: “No me volveré a enamorar”, “Todos son iguales”, “No se debe confiar en las mujeres”, “Los hombres son mentirosos”, en fin, son muchas las cosas que nos decimos cuando estamos bajo la influencia de las emociones de la ruptura.

Decirnos esto después de un fracaso es como decir “Jamás romperé la dieta”, para luego vernos comiendo todas esas cosas que estaban prohibidas.

“Solo esta vez. Fue un desarreglo”. Así como rompemos la dieta porque nuestros cuerpos aman los carbohidratos, rompemos las promesas de no enamorarnos porque nuestro ser necesita amar y ser amado.

El problema de enamorarse es que confundimos necesidades personales con el amor. Debemos utilizar la soltería para explorar lo que queremos y todo lo que podemos aportar a una nueva relación.

¿Qué es importante para yo ser feliz?

Algo importante para conocernos es preguntarnos: ¿Qué necesito yo para ser feliz? Y luego contestarnos con honestidad. Hacer una lista de esas necesidades y observarlas detenidamente. En esta lista quizás escribas: sentir afecto, ir al cine, cocinar, tener espacios de silencio y tranquilidad, vivir aventuras constantes, viajar, etc.

Una vez las tengas, ponlas en orden de prioridad.

Ahora, dedícate a cumplir esas necesidades. Uno de los problemas a la hora de buscar pareja es que atraemos personas que llenen unas necesidades que nos corresponden cumplir a nosotros mismos. Cuando nuestras parejas dejan de llenar esas necesidades, poco a poco lo vamos internalizando como falta de cariño y afecto, y la relación termina por disolverse. Y en muchos caso no de la mejor manera.

¿Qué debo buscar?

Algunos expertos sugieren que debemos buscar aquello que nos gusta. La gran mayoría siempre apuesta a la posición social, al físico y a la profesión. Esta fórmula esta gastada y no traerá resultados positivos. Mejor piensa en 3 cosas que desees sentir junto a esta persona especial. Cuando la encuentres, te darás cuenta por cómo te sientes a su lado en lugar de ver a cuántos restaurantes caros te puede llevar.

Sobre las citas

Salir a conocer a otras personas es parte importante del proceso para encontrar pareja, sin embargo, sal por el deseo de divertirte y pasar un momento agradable. No vayas con una lista para ver si esta persona cumple o no cumple con tus expectativas. Si sales como un cazador/a en busca de su presa, así mismo te verán a ti. Si sales buscando fallas, las buscarán en ti. Si sales a divertirte, ambos la pasarán bien.

También, el espacio de las citas es el momento idóneo para conocerte y ampliar tus gustos. Poco a poco te darás cuenta que lo que antes te gustaba, ya no te agrada tanto, mientas que lo que jamás pensaste hacer, ahora te parece súper divertido. Dicen que las personas son espejos, y si no encuentras a tu posible pareja, descubrirás cosas nuevas de ti. Nunca se pierde.

Sanar el pasado

El exponernos a conocer a otras personas también puede revelarnos si aún quedan situaciones por sanar de nuestro pasado. Es importante darse el tiempo necesario para sanar y perdonar. Las parejas pasadas contribuyeron a ser quien somos hoy día. Estar agradecidos por lo vivido es lo más sano que podemos hacer.

La vida no acaba después de un N.O.

Si te gusta alguien, y se conocen, hay buena química, la pasan súper bien, hablan de muchas cosas y luego no vuelves a saber nada, no hay de qué preocuparse. Posiblemente no era la persona para ti, ni tú para él/ella. O si invitas a salir a alguien y te dice “no”, relájate. Cada “NO” significa “Nueva oportunidad”. Momento de retomar el camino y seguir adelante. Dale las gracias porque no te hizo perder el tiempo en algo que quizás no iba a durar más allá de una cita al cine.

Para encontrar el amor, debemos dejar de buscarlo. Se dice que solo buscamos aquello que hemos perdido, y jamás hemos perdido el amor. Siempre está dentro de nosotros, lo que sucede es que casi siempre es otra persona quien nos lleva a reconocer el amor que llevamos dentro.

 

El autor es sanador pránico certificado y life coach. Puedes contactarlo a través de su página de Facebook o su correo electrónico goldenhealer82@gmail.com.

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