Consejos prácticos para una mejor alimentación

Has decidido cambiar tus hábitos alimentarios y llevar una vida más saludable. A pesar de ello, recientemente optaste por saciar un antojito. Luego de satisfacer tu paladar llegó la culpa. Inmediatamente te preguntaste: “¿Lo eché todo a perder? ¿Debí comer ese pedazo de pizza adicional? ¿El postre estuvo de más?” Probablemente, si hubieras conocido la cantidad de calorías que contenía el alimento no lo hubieras hecho.

No obstante, con unos consejitos básicos y un poco de información, tu marcha hacia una alimentación más saludable no debe verse perjudicada por estos pequeños tropiezos.

La buena alimentación es vital cuando queremos controlar nuestro peso para estar más saludables. Consecuentemente, es importante conocer dos conceptos básicos de la nutrición para poder lograr la meta. Primeramente, debemos entender qué son las calorías y qué efecto tienen en nuestro cuerpo. La caloría es, básicamente, aquello que nos provee energía a través de los alimentos e influye en el aumento y la reducción de peso (para no ponernos muy científicos). En segundo lugar, también es importante ser conscientes de los nutrientes que contienen los alimentos. Específicamente, hablamos de la cantidad de hidratos de carbono, proteínas y grasa que contienen.

Para asegurar una alimentación saludable es necesario combinar estos dos conceptos. A modo de ejemplo, no es igual consumir 250 calorías que provienen de un refresco carbonatado que esa misma cantidad ingerida comiendo frutas y vegetales. El refresco no solo nos ofrece calorías en forma de azúcar refinada, sino que son vacías y no proveen ningún beneficio nutricional. En contraste, las frutas y vegetales aportan una buena fuente de hidratos de carbono, incluyendo fibra, agua, vitaminas y minerales. Teniendo presente que puede tomar hasta 45 minutos para que el cuerpo se deshaga de las 250 calorías producto de la bebida gaseosa, debemos ser más cuidadosos al momento de escoger.

Cada cuerpo es único

En términos similares, es importante conocer que una libra es equivalente a cerca de 3,500 calorías. Quiere decir que si diariamente, por una semana, consumes 500 calorías por encima de las que requiere tu cuerpo, puedes ganar una libra de peso. Igualmente, si eliminas 500 calorías al día de igual naturaleza, puedes perder una libra por semana.

A pesar de lo anterior, es importante saber que cada cuerpo es único. La cantidad de calorías que requiere una persona para controlar su peso es diferente a la cantidad de otros sujetos. Algunos factores como la edad, el sexo y el metabolismo, entre otros, determinarán el régimen alimentario particular de cada ser humano.

Conociendo todo esto, ¿qué puedes hacer para tratar de asegurar un mejor escogido y consumo de alimentos? A continuación algunos consejos:

  • Al comer fuera de tu casa, busca la información nutricional de los alimentos que sirven en el local que visitarás. Utiliza su página electrónica para ese fin. Evaluando el menú de antemano es posible que te enteres de que tu plato preferido tiene más calorías de lo que imaginabas, impulsándote a reemplazarlo por uno de mejor valor nutricional.
  • Siempre exige que te provean los aderezos y las salsas aparte. Esto aplica a ensaladas, pastas, hamburguesas y emparedados. Te sorprenderás de cuántas calorías puedes eliminar al utilizar este método.
  • Al consumir en tu casa, evita comprar postres, dulces, papitas o cualquier otro alimento de poco valor nutricional.
  • Cuando cocines, opta por hervir o preparar tus alimentos a la plancha, al vapor o al horno.
  • Evita el consumo de bebidas ricas en calorías.
  • Visita a un nutricionista que te pueda dar la educación necesaria para llevar una dieta, alimentación y vida más saludable.

A la luz de todo lo anterior, y volviendo a la pregunta original: ¿realmente lo echaste todo a perder? La respuesta es que no. Implementando estos consejos y alimentándote de manera informada, puedes sobrepasar los fracasos y hacer de hoy un nuevo día y una nueva oportunidad para comenzar de nuevo y tener una buena vida.

­La autora es nutricionista y dietista.

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