Modifica el consumo de carbohidratos sin eliminarlos

A la hora de hablar de alimentarnos, siempre hay que mencionar los llamados malos de la película: los hidratos de carbono.

A diferencia del pensar de muchos y de las diversas situaciones de salud con los que se les relaciona, necesitamos consumir hidratos de carbono durante el día para mantenernos en óptimo funcionamiento. La situación es la selección de los mismos. Cuando hablamos como profesionales de la salud de reducir su consumo, no nos referimos a eliminarlos. Se trata de mejorar la preferencia sobre cuáles consumir y la cantidad.

 Baja su consumo

Entre los beneficios de bajar su consumo desmedido se encuentran, aunque no se limitan a:

  • Manejar mejor el peso, especialmente en la reducción de grasa sin perder mucha masa muscular.
  • Controlar más adecuadamente los niveles de glucosa o azúcar en sangre.
  • Disminuir tus niveles de triglicéridos y LDL (colesterol malo).
  • Aumentar los niveles de HDL (colesterol bueno).
  • Controlar mejor tus niveles de presión sanguínea.
  • Ayudar a controlar más tus disparidades mentales y mantenerte más calmado.
  • Mejorar la digestión de todos los alimentos.
  • Aumentar tus visitas al baño para la excreción de desperdicios que te hacen tener más peso no real.
  • Permitir que te encuentres alerta durante más tiempo.
  • Mantenerte más tiempo lleno (abastecido), por lo cual no estarás con sensaciones elevadas de hambre.
  • Disminuir la fatiga a la hora de realizar actividad física, mejorando cada vez más tu capacidad pulmonar.
  • Disminuir el riesgo de padecer de ciertos tipos de cáncer.

 Pequeñas modificaciones

Para alcanzar estos y otros beneficios a la salud que se tiene al disminuir el consumo de hidratos de carbono, es solo cuestión de hacer pequeñas variantes a nuestros platos. Entre estas variantes se encuentran:

  • Bajar la cantidad a consumir
  • Añadir alimentos de colores verdes, rojo o amarillo (vegetales) a nuestros platos a un lado del mismo o antes de servir los demás alimentos
  • Balancear los platos y variar los mismos a través de sustituciones.

Por ejemplo:

  • Al tener arroz con gandules, ensalada de papa, guineítos en escabeche y pernil asado, hagamos la sustitución de la ensalada de papas o los guineítos por vegetales preferiblemente frescos como una ensalada verde.
  • En vez de acompañar ese plato con refresco (regular o dieta) o alguna bebida alcohólica, prefiramos agua porque sabemos que ya estamos pendientes del postre, el cual será rico en hidratos de carbono.

No hay que hacer todos los cambios a la vez. Vamos a ir haciendo los mismos de uno a uno, así lograremos subir un escalón a la vez.

Cuando te des cuenta, subiste la escalera completa, disfrutaste de la comida (especialmente en las actividades), pero alcanzaste tus metas con tu peso, tu figura y sobre todo, tu salud.

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