Reaviva la llama del amor

“Si piensas que la aventura es peligrosa, prueba la rutina. Puede ser mortal”; debes haberlo leído muchas veces. ¿Sabes qué? Es cierto para todo en la vida, pero sobre todo cuando se mete en las relaciones de pareja. Las acaba. Convierte lo extraordinario en ordinario. Nada sirve.

Cuando te sientas así, recuerda qué te atrajo de tu amor. Probablemente pienses que ya no es tu amor, pero así funciona la rutina; es como una capa de polvo que no deja ver lo que hay debajo. Recaptura eso que los unió; háblalo y búsquenlo juntos. La búsqueda será toda una aventura.

Los pilares básicos

La pasión, la intimidad y el compromiso son tres pilares básicos imprescindibles para que una relación de pareja sea exitosa. De los tres, la pasión tiende a decaer con el tiempo, afectando la intimidad y poniendo en peligro el compromiso de mantenerse unidos, que no es lo mismo que juntos. Por lo tanto, la sexóloga Alicia Fernández Villanueva, recomendó que reevalúen su relación constantemente para cerciorarse de que los tres componentes estén en balance. “Así, a medida que vaya madurando la pareja también madura la relación y ese amor se convierte en un amor maduro”, indicó a BuenaVida.

Amor del bueno

Sin embargo, muchas veces, conforme la rutina se asienta, la pasión disminuye y se enfría tanto que muere. Fernández Villanueva aconsejó:

  • Mantengan siempre la admiración hacia la pareja. “Esto muchas veces se pasa por alto y es sumamente importante; admirar a la persona con la que compartes tu vida, pese a sus defectos, porque ambos los tienen”.
  • Atiendan siempre su vestimenta, renovando y cuidando todos los aspectos de su imagen. Hombres y mujeres dan por sentando que el otro existe en su vida y se van abandonando poco a poco. “Cuando vienen a ver uno o el otro perdió el atractivo para su pareja y eso hace que física y emocionalmente se vayan separando”.
  • Cuiden su higiene corporal y bucal.
  • Amplíen su conocimiento de la sexualidad según la etapa de vida en la que se encuentren.
  • Reevalúen sus actitudes hacia la sexualidad. Esto es que la actitud hacia la sexualidad no debe ser la misma a los 18 que a los 40 o a los 60.
  • Hagan ejercicios Kegel para fortalecer los músculos del suelo pélvico.
  • Mantengan su salud física y emocional para evitar el desarrollo de enfermedades que afecten su manifestación sexual.
  • Ejercítense y aliméntense bien. Permanezcan dentro de los límites de su peso, hasta donde sea posible.

Un toquecito de pique

Deben tener una comunicación siempre honesta –consigo y con la otra persona– en la que se reafirme el compromiso que tiene uno con el otro. Los siguientes consejos ayudarán.

  • Reevalúen sus prácticas sexuales cada seis meses y añadan elementos nuevos, aunque sea uno, exploren cosas nuevas y descarten otras, reinventen su sexualidad.
  • Varíen las posiciones sexuales.
  • Cambien de escenarios / sorpresas.
  • Mantengan, compartan y hagan realidad sus fantasías sexuales.
  • Mantengan siempre el juego previo al contacto íntimo. Según pasan los años se requiere más tiempo para alcanzar la excitación de la pareja.
  • Conozcan las zonas erógenas propias y las del otro, porque cambian según la etapa de vida. Tienen que saber cuáles se mantienen y cuáles no.
  • Conserven un espacio de mutuo acuerdo. Cada persona necesita su espacio para hacer lo que más le gusta. Ese espacio es necesario para evitar la quemazón, que ocurre cuando un miembro de la pareja absorbe al otro.
  • Diversifiquen la práctica del contacto sexual. “Esto depende de la pareja; puede ser oral, anal, vaginal, manipulativa, en fin, abrirse a la creatividad e imaginación”.
  • Aléjense de guiones sexuales estereotipados. Establecer un libreto de lo que pasará paso por paso le resta la espontaneidad y el elemento sorpresa al acto sexual, le quita la motivación a la otra persona que sabe de antemano cómo funcionará la actividad.
  • Tengan una comunicación afectiva y asertiva para que sea efectiva. Afectiva porque si hay sentimientos, tenemos que expresar las cosas con ese amor que tenemos; asertiva porque van a trabajar una situación que los está afectando sin humillaciones ni palabras soeces, sin lacerarse, para que la relación sea efectiva, es decir que resuelvan lo que desean resolver.
  • Mantengan la confianza y la intimidad, y esta última no se refiere a la sexual, sino al sentimiento de querer compartir cada detalle de la vida con la otra persona, manteniendo el balance con el espacio que cada uno necesita.
  • Eviten la sexualidad mecánica. “El hombre tiende, y la mujer lo permite, a por ejemplo, dar un besito en la puntita de los labios, tocar los pezones y de ahí a la penetración. La mujer con eso no ha empezado ni siquiera a excitarse y el hombre ya finalizó su proceso. Cuando vienes a ver, la mujer, como no siente ninguna satisfacción de ese encuentro en el que no se tomaron en cuenta sus necesidades sexuales, se va a ir retirando porque no está sintiendo absolutamente nada”, anotó la sexóloga.
  • Practicar una sexualidad adaptada a sus necesidades particulares. Esto es, si por ejemplo hay una afección que les impide ejecutar ciertas posiciones sexuales, no la fuercen.
  • La situaciones difíciles trabajadas y perdonadas, déjenlas en el pasado.
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